Violencia machista

Cronología de víctimas mortales de violencia de género de 2020

17 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de año, 1.050 desde que empezaron a contabilizarse en 2003

Marcha contra la violencia de género, el 25 de noviembre de 2019 en Girona.
Marcha contra la violencia de género, el 25 de noviembre de 2019 en Girona.Toni Ferragut

Diecisiete mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en España en lo que va de 2020, según el balance de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, actualizado a 20 de marzo. La última víctima incluida es una mujer de 35 años y vecina de Almassora (Castellón), asesinada por su pareja ese día delante de sus dos niños. Con ella, son 1.050 las mujeres asesinadas desde el 1 de enero de 2003, cuando se empezaron a contabilizar oficialmente. Once niños han quedado huérfanos por la violencia machista en lo que va de año. A esta fecha, no hay ningún caso en investigación.

La primera víctima mortal de 2020 fue Mónica Linde, de 28 años, asesinada junto a su hija Ciara, de tres, por su expareja y padre de la pequeña en el día de Reyes.

Por comunidades, Andalucía encabeza el listado, con cuatro mujeres asesinadas, seguida por Cataluña y Comunidad Valenciana, con tres. Por edades, el grupo más numeroso es el de 41 a 50 años, con cinco mujeres, seguida por el de 31 a 40, con cuatro. Trece de las víctimas mortales eran españolas. Solo en el último caso, el de Moraira, existían denuncias previas contra el agresor, pero no se habían solicitado medidas de protección. Trece de las mujeres convivían con su agresor.

El año 2019 se cerró con 55 mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas, la cifra más alta desde hace un lustro. Los menores asesinados son 36 desde 2013, cuando entraron también en el registro oficial.

El 016 es el número de atención a las víctimas de violencia de género. No deja huella en la factura, pero hay que borrarlo del registro de llamadas. Los menores también pueden dirigirse al teléfono de la Fundación Anar (900 20 20 10). Además, las mujeres en riesgo pueden enviar un mensaje de alerta por la aplicación para móviles ALERTCOPS, que activa una geolocalización que recibirá la policía. También está disponible un sistema de chat de asistencia psicológica (en los teléfonos 682 91 61 36 y 682 50 85 07).

Enero

6 de enero en Esplugues de Llobregat (Barcelona): Mónica Linde y su hija Ciara

Mónica Linde tenía 28 años y llevaba unos meses en su nuevo trabajo como coordinadora de vuelos en Easy Jet. Su Instagram está repleto de viajes, de risas, de fotos con sus amigos y, sobre todo de su hija Ciara, de tres años. Este día de Reyes, Mónica y Ciara fueron asesinadas por Rubén Darío, de 27 años, el padre de la menor y expareja de Mónica. La joven estaba en trámites de divorcio desde diciembre, según fuentes policiales. No había denuncias previas.

12 de enero en Puertollano (Ciudad Real): Olga Savenchuk

Olga Savenchuk, ucraniana de 61 años, acudió al espacio En Compañía, que se emite en Castilla-La Mancha Televisión, para buscar pareja. Una de las llamadas de pretendientes interesados fue la de Antonio Sánchez Gallego, español de 53 años. Tras aquel primer contacto y una relación de cerca de un año, ella se mudó desde Albacete a la casa de él en Puertollano. Un mes después, Antonio le disparó cuatro tiros. Con la quinta bala se suicidó. No existían denuncias previas.

18 de enero en Terrassa (Barcelona): Judith Sánchez M.

Judith y Carlos habían sido pareja durante un tiempo, pero hacía unos meses que se habían separado y la joven había vuelto a vivir en casa de su madre, en las afueras de Terrassa. Tenía 29 años y había empezado unas prácticas como auxiliar de enfermería. Él pasaba de los 40 y era mosso d’esquadra. No aceptaba la separación y la acosaba. El sábado por la noche, esperó a Judith en la entrada del aparcamiento subterráneo de la casa de la joven. Cuando llegó y accedió por la rampa, él entró detrás, a pie. Poco después Carlos le disparó en la cabeza con el arma reglamentaria del cuerpo. Después se suicidó. No había denuncias previas.

22 de enero en La Puebla de Almoradiel (Toledo): Liliana Mateescu

Dimitri Mateescu llamó al teléfono de emergencias 112 para decir que había apuñalado a su esposa, Liliana Mateescu, en su casa de La Puebla de Almoradiel (Toledo). Sus dos hijos, una adolescente de 14 años y un chico de 11, estaban en la vivienda, y se refugiaron en casa de una vecina. Él tiene 50 años y trabaja en una bodega del pueblo, una localidad manchega de 5.890 habitantes. Ella tenía 43 y en los últimos tiempos asumía trabajos esporádicos limpiando o cuidando de personas mayores fuera de La Puebla. Ambos son rumanos. El ataque se produjo pasada la medianoche en una zona residencial de viviendas sociales de la localidad. No existían denuncias previas.

22 de enero en Caniles (Granada): María Concepción Jandro

Manuel Cano, de 77 años, llegó en la noche del miércoles, de un modo que aún se desconoce, al hospital de Baza, ciudad a 10 minutos de Caniles. Estaba en aparente estado de shock y con hipotermia. Durante el tratamiento médico, el hombre tuvo un comportamiento errático y decía cosas incongruentes. Desde el hospital se intentó contactar con el domicilio familiar, pero nadie contestaba. La Guardia Civil de Baza se trasladó a esa dirección, donde encontró a su pareja, María Concepción Jandro, de 73 años, degollada en medio de un charco de sangre en la cocina. No tenían hijos comunes, pero la asesinada sí tenía un hijo de una relación anterior. No existían denuncias previas.

25 de enero en A Pastoriza (Lugo): Manuela Iglesias Fernández

Manuela Iglesias Fernández, de 79 años fue asesinada presuntamente por su marido, Hortensio Ónega, de 82 años, que después del crimen se suicidó tirándose por una ventana de la casa conyugal. Fue en A Pastoriza (Lugo), un municipio de apenas 3.000 habitantes. Lo descubrio la nieta de ambos y su novio.

28 de enero en Sant Joan Despí (Barcelona): Rosa Navarro

Agentes de los Mossos d’Esquadra detuvieron el 28 de enero de madrugada a un hombre de 45 años, de nacionalidad española, como presunto autor de la muerte de su pareja, Rosa Navarro, de 40 años, en Sant Joan Despí (Barcelona). La mujer fue encontrada en su domicilio de este municipio del Baix Llobregat, después de que la familia facilitara el acceso a la vivienda a los agentes. Poco después del hallazgo, los investigadores detuvieron a su pareja en el aeropuerto del Prat, cuando intentaba huir.

Febrero

3 de febrero en Gijón: Lorena Dacuña Fernández

La Policía Local de Gijón encontró el cuerpo sin vida de Lorena Dacuña Fernández, de 41 años, en su casa, situada en el barrio gijonés de La Calzada. Vivía sola y estaba separada. Los agentes encontraron su cuerpo junto a un charco de sangre y un cuchillo, después de que la empresa de limpieza para la que trabajaba alertara de su desaparición. No constaba denuncia previa por violencia machista. Su expareja, que tenía tres denuncias anteriores de otras mujeres por esta causa, fue detenido días después.

7 de febrero en Lugo: Clara Expósito

Clara Expósito, de 49 años, vivía sola en un piso en el barrio de As Gándaras de Lugo, donde fue hallada muerta por su madre, quien acudió a la vivienda de su hija para llevarle comida y alertó a los servicios de emergencias. El cuerpo presentaba heridas de arma blanca en el cuello. La mujer mantenía una relación con Francisco J. Belda Fernández desde el pasado verano. El hombre fue hallado y detenido por el crimen un día después.

8 de febrero en Granada: Ana María Morillas

Ana María Morillas, de 38 años, era maestra. Nacida en Íllora (Granada), donde trabajó hasta que hace un par de años se trasladó a un colegio en La Zubia, muy cerca de la capital. Daba clases a niños de tres años y era responsable del plan de igualdad. Vivía en Granada con su hija de 10 años, fruto de una relación anterior. El asesino confeso era un legionario de 24 años con destino en Viator (Almería). El día del crimen, se reunió con la víctima en la vivienda de esta. Se entregó posteriormente en el cuartel de la Guardia Civil de Guadix.

16 de febrero en Moraira (Alicante): Alina Mocanu

El cuerpo de Alina Mocanu, de 34 años, fue hallado en un contenedor soterrado de la urbanización La Sabatera de Moraira, el lunes 17 por la mañana. Nacida en Rumanía y con un hijo de 14 años, fue asesinada la noche anterior por su pareja, Arthur K., holandés, de 59 años y dueño de una inmobiliaria. Este tuvo que acatar durante casi medio año una orden de alejamiento, cuando un vecino alertó de un episodio de malos tratos. Sin embargo, la víctima se negó a declarar contra su pareja en el juicio, por lo que la orden quedó sin efecto.

25 de febrero en Aznalcóllar (Sevilla): María del Mar Castro

María del Mar Castro, ama de casa de 43 años, fue asesinada por su marido, Eugenio Luque, de 51 años, con una escopeta de caza, antes de suicidarse. El asesinato se produjo en el domicilio de la pareja, que vivía junto a sus tres hijos, dos chicas de 15 y 20 años y un niño de cuatro, que se encontraba en la vivienda cuando Luque, minero y cazador al que se le habían retirado varias armas autorizadas, disparó a su mujer. No había denuncias previas ni contaba con antecedentes.

26 de febrero en Fuenlabrada (Madrid): Manuela San Andrés

Manuela San Andrés, de 75 años, tuvo fuerzas después de ser apuñalada por su marido, Benjamín Serrano, de 73, para llamar a la puerta de su vecina diciéndole que estaba herida y que apagara el gas en su vivienda. La vecina llamó a Emergencias. Para cuando llegaron la Policía Nacional y el Summa-112, Manuela estaba en el rellano de la escalera y había entrado en parada cardiorrespiratoria. Murió en la ambulancia. Su agresor se había autolesionado en el abdomen y el cuello. No constaban denuncias previas.

Marzo

2 de marzo en Posadas (Córdoba): Concepción Fernández

Concepción Fernández, de 67 años, se había separado de Francisco Torres, de 69, hace un año, aunque habían convivido en la misma casa hasta un mes antes del crimen. Ese día, Concepción, muy activa en movimientos asociativos del pueblo de Posadas, volvió al domicilio familiar a recoger algunas cosas. Su exmarido la asesinó y después intentó quitarse la vida de un disparo.

9 de marzo en Villanueva de Castellón (Valencia): Mónica Espinola

Mónica Espinola, de 37 años, ingresó en la noche del viernes 6 de marzo en el Hospital La Fe de Valencia, con un disparo en la cabeza. Murió el domingo 8, Día de la Mujer. Juan Salvador, con quien llevaba conviviendo dos años, aseguró que se le había disparado accidentalmente el arma mientras la manipulaba. No constaban denuncias por malos tratos, pero los investigadores tratan de averiguar si la mujer, madre de dos hijos de una relació anterior, sufrió un aborto a causa de una paliza que presuntamente le habría propinado el detenido. Salvador tiene antecedentes por tráfico de drogas.

11 de marzo en Abanto (Bizkaia): Miren Uranga y su hija, Paula Méndez

Miren Uranga, de 56 años, y su hija Paula Méndez, de 24, fueron degolladas por su marido y padre en la casa familiar, en la localidad de Abanto-Zierbana. Faustino Méndez Sanbonis, dueño de una inmobiliaria de 60 años, fue detenido horas después en Portugalete por el doble crimen. No constaban denuncias. Los cadáveres fueron hallados después de que el agresor confesase los hechos al camarero de un bar de Santurtzi, y este avisara a la policía. La hija, Paula, estudiaba Derecho y Administración de Empresa.

20 de marzo en Almassora (Castellón): Karina Andrés

Karina Andrés, de 35 años, fue asesinada este 20 de marzo por su marido, José F. F., de la misma edad, ante los dos niños de la pareja. El agresor se entregó después a la Guardia Civil. Se trata de la primera víctima mortal de la violencia machista durante el confinamiento impuesto por el estado de alarma, una situación que hace que las mujeres maltratadas sean especialmente vulnerables.

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