Cómo unas braguitas pueden proteger los derechos de millones de niñas

¿Puede un simple objeto transformar la vida de millones de personas? Diana Sierra piensa que sí. Por eso fundó Be Girl, la empresa social con la que ha distribuido más de 100.000 braguitas menstruales. Su meta es que ninguna niña deje de ir a la escuela por tener la regla, derribar estigmas acerca de la menstruación y disminuir la brecha de género que impone la menarquia en países empobrecidos