
La impostura del avatar
La apoteosis del CGI es la que domina una película (aún) más cómica y menos aventurera que sus predecesoras

Crítico de cine de EL PAÍS desde 2003. Profesor de cine para la Junta de Colegios Mayores de Madrid. Colaborador de 'Hoy por hoy', en la SER y de 'Historia de nuestro cine', en La2 de TVE. Autor de 'De Blancanieves a Kurosawa: La aventura de ver cine con los hijos'. Una vida disfrutando de las películas; media vida intentando desentrañar su arte.

La apoteosis del CGI es la que domina una película (aún) más cómica y menos aventurera que sus predecesoras

Se acumulan instantes de tosca comedia física y dialogada, y los apuntes de interés quedan devaluados por la trama elegida apara ahondar en su tema principal

Película oscura como su protagonista, pedagógica en su rigor y en sus explicaciones, durísima en el drama seco de sus personas reales asesinadas, e incluso divertida

Crónica incluso didáctica en todo lo que tiene que ver con las estrategias militares y el desciframiento de los códigos enemigos

La preciosa banda sonora, la calidad de la producción y la presencia de McKellen y Mirren sostienen durante algunos minutos más una película que iba para notable, pero acaba descarrilando

La película, hasta su último trecho en la cueva, quizá insalvable y al borde del sonrojo, se ve con interés

Más solemne que nunca ya desde su título, este drama habla del final del estado de bienestar y de lo efímero de nuestras vidas

Makoto Shinkai se vuelve a servir de una historia sobrenatural para intuir la existencia de dos dimensiones en paralelo

La crónica de Borensztein es la de la justicia poética. El problema es que a la película le falta algo de enjundia, de desarrollo, de mala leche

Pese a la trascendencia de lo expuesto, el guion de este 'thriller' sevillano se desdibuja un tanto porque los temas apenas se desarrollan

En el fascinante lugar de la readaptación del melodrama folletinesco pretende situarse el brasileño Karim Aïnouz con esta película

Con apuntes de género, de wéstern, de 'thriller', de 'road movie', es cruda y áspera, y solo se desdibuja un tanto en su parte final

Tras un prólogo excelente, empieza a arquear la ceja pronto, en una línea de aparatosa seriedad muy de la época y de la Disney de 2019

La actriz alemana Nina Hoss interpreta a una mujer compleja hasta la extenuación y lo que hace, verdaderamente poderoso, eleva la película en todo momento

Ahonda en el deporte como hecho social y político, en ese punto donde las acciones tienen tanto que ver con lo personal como con la idiosincrasia de un modelo de país

Ahonda en el deporte como hecho social y político, en ese punto donde las acciones tienen tanto que ver con lo personal como con la idiosincrasia de un modelo de país

Tiene un tono de coherencia absoluta con lo que está relatando: la caída en desgracia y el levantamiento de un hombre

Serra puede ser un cineasta audaz, pero también un artista exasperante, sin más discurso que la provocación

La película provoca en todo momento un sentimiento que va de la inquietud a la extrañeza, pero, tras esa bendita perplejidad, no pocas veces surge también la frustración

Es completamente irregular: de tono, de género, de composición de los gags, de interpretaciones, de intenciones

Hay directores como Canet que abordan la 'aduescencia' desde una superficialidad tan decepcionante que ellos mismos acaban pareciendo infantiloides

Esta obra gana conforme avanza en el relato, desde un primer tercio estimable pero nunca brillante hasta un último tramo magnífico, cada vez más simbólico y procaz

Es ingeniosa y encomiable, pero apuesta por una lectura política que quizá le viene grande. Y sus anhelos acaban siendo mayores que su trascendencia real

Un tanto a la manera de 'Good Bye, Lenin', también sobre un gran embuste familiar, pero con una vinculación de tono y estilo a 'Comer, beber, amar', de Ang Lee

Es un seductor perro verde dentro del cine español, una obra a la que solo se le puede achacar que al final haya tenido demasiado respeto por su público

La maravilla de que un simple parpadeo de una oveja con los ojos ligeramente hacia un lado pueda expresar cosas tan distintas es algo único

La visceralidad de Loach, su perpetua intención (¡y derecho!) de querer cambiar el mundo, aparecen aquí con emocionante ternura

La obra de Kubrick era un fascinante ejercicio sobre la locura y sus consecuencias. La de Flanagan, un combate entre hechiceros que hacen trucos de magia.

Posee ciertos apuntes de contemporaneidad en el guion y un carismático reparto encabezado por la imparable fotogenia de Mackenzie Davis

Convierte a su protagonista masculino en un memo con actitudes de niño malcriado de cinco años

La notabilísima imagen de la película lo que provoca es un decepcionante contraste con la vacua pomposidad de la historia

Su narración es plenamente comprensible, pero no parece la película que vaya a provocar el temblor de Tony Blair

Un trabajo notabilísimo en torno a la estética, la ética e incluso la legitimación de la barbarie por medio de temáticas y desarrollos

Klapisch, director irregular, no siempre escritor de sus películas, ha dependido demasiado del material que tenía entre manos porque su estilo, más que invisible, es cambiante

Ballús entra de lleno en el estereotipo del viaje exótico para romperlo desde dentro a partir de una trascendencia sin discursos de apariencia ligera

Esta secuela es la viva demostración de que lo primero que debe tener un buen cuento es algo irrebatible: que esté bien narrado. Aquí no pasa

El problema mayor de la película, que es entretenida, está en el hecho de que nunca acaban de converger forma y fondo

El habitual estilo sensorial de Sciamma, presente en sus tres obras anteriores, todas ellas sobre adolescentes, comienza a relucir a partir del estallido musical junto al fuego

Es una obra lo suficientemente sólida como para desterrar cualquier atisbo de levedad e inconsistencia

En esta segunda parte, en cambio, todo es peor. Las secuencias de acción, sus bailes de sangre y sesos al viento, no tienen aquella frescura casi de musical