EL PAÍS MUNDIAL | ITALIA 1990

Alemania se eleva entre el ‘catenaccio’

Italia se entregó con pasión y sin premio en la organización del segundo Mundial de su historia tras el que había conquistado como anfitrión en 1934 ante la mirada de Mussolini. Fue el campeonato del ‘catenaccio’, el de peor promedio de goles por partido (2,2). Triunfó Alemania con la pizarra de Beckenbauer y el liderazgo de Matthaus tras derrotar a Argentina en Roma en una final que se resolvió con un gol de penalti de Brehme en el minuto 84 de un partido que parecía abocado a la prórroga. Por el camino quedaron la inopinada aparición del goleador italiano Salvatore Schillaci ('pichichi' del torneo con 6 goles); la música y el baile de la Camerún de Roger Milla; el toque de la Colombia de Maturana; la triquiñuela Bilardista del bidón que anestesió al brasileño Branco; el récord de imbatibilidad del guardameta Zenga y la enésima desventura de España. Esta vez, el yugoslavo Stojkovic ejerció de verdugo en el cruce de octavos tras una primera fase marcada por el triplete de Michel a Corea y su “¡me lo merezco!”, que recogieron con nitidez los micrófonos de ambiente del silencioso estadio Friuli de Udine y resonó en toda España. Así se escribió la historia del 14º Mundial de la historia.

Entrevista:ANDREAS BREHME | Exdefensa alemán, campeón mundial en 1990 | FÚTBOL | El retrovisor

"Messi es mejor que Maradona"

Brehme (Hamburgo, 1960) volvió a pisar ayer el césped del Bernabéu, en un partido amistoso, y recordó sus viejos tiempos de gloria con el Bayern Múnich, el Inter y la selección alemana. También jugó un año (1992-1993) en la Liga española, en el Zaragoza