Selecciona Edición
Iniciar sesión

El motor franco-alemán ya no tira del carro europeo

La relación entre Merkel y Hollande se ve lastrada por las divergencias en casi todos lo ámbitos. Las desavenencias no afectan solo a los refugiados. Hace años que Berlín se desespera por lo que considera una excesiva lentitud de París en un plan consistente de reformas económicas. Y la gestión alemana de la crisis griega exasperó a buena parte de los socios europeos, incluidos los franceses