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Conductora

Me dijo que la llamara, que "entre mujeres nos sentimos más cómodas", anotó su teléfono, me lo dio y se fue. Sentí un impulso maligno, como si las vértebras se me transformaran en cuchillos

Ariel Levy: «El feminismo tenía razón cuando dijo ‘¡Mira mi cerebro!’, pero se olvidó del lado animal»

La periodista del New Yorker relata en sus memorias qué pasa cuando vas a Mongolia embarazada de cinco meses para un reportaje y pierdes a tu bebé sola en un baño frío de un hotel. Entonces vuelves a casa, te divorcias de tu mujer y todo parece derrumbarse. También es un tratado para entender a un periodismo en extinción y cómo ningún ser humano, aún teniendo una vida plagada de privilegios, puede tener todo lo que quiere.