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El Gobierno rebaja dos décimas su previsión de crecimiento para 2020

Economía prevé que el alza del PIB se mantenga en los próximos años en el entorno del 1,5% o el 1,6%

Los nubarrones de la desaceleración hacen mella también en las previsiones del Gobierno. El Ejecutivo presentó este martes su nuevo cuadro macroeconómico hasta 2023, en el que enfría el avance del PIB para este año en dos décimas, hasta el 1,6%. El Gobierno se alinea así con las principales casas de análisis, pero complica la tarea para Hacienda, que debe diseñar unos Presupuestos para este año en un contexto de ralentización, lo que limita su margen. La vicepresidenta Nadia Calviño dijo este martes que sus proyecciones son “prudentes” y señaló que el crecimiento es hoy más “robusto y equilibrado” que antes de la crisis.

El Gobierno rebaja dos décimas su previsión de crecimiento para 2020

La desaceleración no se esfuma pese a que los nubarrones parecieron despejarse a finales del año pasado. Y eso pasa factura a España. Pese a que su economía avanza a mayor ritmo que la de sus vecinos, ya no alcanza las cotas de después de la crisis. Los datos provisionales de 2019 sitúan el crecimiento en el 2%, seis décimas menos que en 2018, y las tensiones globales auguran una ulterior rebaja para este año. Las principales casas de análisis y organismos internacionales ya habían recortado sus previsiones, y ahora el Gobierno acepta el empeoramiento. “Hemos preferido ser prudentes y hacer una previsión alineada con los organismos”, dijo este martes la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, al presentar el nuevo cuadro macroeconómico 2020-2023.

El Gobierno de coalición liderado por Pedro Sánchez prevé que este año la economía avance un 1,6%, frente al 1,8% que estimaba a finales de 2019. “Más allá de las cifras, es un crecimiento más robusto y equilibrado” que hace 10 años, señaló este martes Calviño en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que también aprobó una nueva senda de déficit, más suave, para este año y el periodo 2021-2023.

España avanza con una mayor aportación del sector exterior y encadena más de un lustro con superávit en la balanza por cuenta corriente, síntoma de un crecimiento más saneado y mayor competitividad. La recuperación comenzó a finales de 2013 y tres años más tarde tocó máximos impulsados por la rebaja fiscal del PP y, sobre todo, los vientos de cola que esos años daban alas al crecimiento.

El Gobierno rebaja dos décimas su previsión de crecimiento para 2020

Desde entonces, la economía se ha posado hasta acercarse a su crecimiento potencial, en el entorno del 1,5%, según coinciden los principales organismos internacionales. Las proyecciones del Gobierno para el futuro no prevén grandes acelerones ni tampoco ningún bache. Contemplan que el crecimiento del PIB se estabilice y marque un 1,5% en 2021, vuelva al 1,6% en 2022 y repunte una décima en 2023. “Son muchos los elementos positivos, pero permanecen los legados de la crisis”, comentó Calviño antes de enumerar algunos males de la economía española: el desempleo, la elevada deuda y déficit y la desigualdad, que aumentó con la crisis.

“El 1,6% para este año me parece bastante razonable”, comenta Raymond Torres, director de Coyuntura de Funcas. Siempre y cuando el contexto internacional no juegue una mala pasada. Además del Brexit, que no se ha materializado con la fórmula dura pero sigue siendo una incógnita, y las tensiones comerciales entre China y EE UU, que se han suavizado pero no resuelto, se añade otro desafío que puede poner en vilo la economía global: el coronavirus. “No sabemos cuánto va a durar. Y no podemos calibrar el impacto”, apunta Torres. Los analistas vaticinan que el brote dará un buen mordisco al crecimiento de China, cuyo PIB ya avanza a su ritmo más bajo en 29 años. Y, si su propagación no se contiene rápidamente, el golpe será duro también para la economía global.

El Gobierno rebaja dos décimas su previsión de crecimiento para 2020

Encaje de bolillos

Con el nuevo cuadro económico sobre la mesa, el Gobierno tiene que empezar un complicado encaje de bolillos. La ralentización amenaza con limitar los recursos con los que cuenta Hacienda para afrontar los compromisos de gasto en los nuevos Presupuestos, siempre que no quiera resquebrajar los objetivos fiscales. “Hay que hacer un esfuerzo por algún lado, y si no es por el lado del gasto tiene que ser por los ingresos”, resume Torres.

El Gobierno rebaja dos décimas su previsión de crecimiento para 2020

“Para alcanzar los objetivos previstos serían necesarias medidas que aumenten la recaudación fiscal equivalentes al 0,5% del PIB, dados los aumentos anunciados en el gasto público”, coincide BBVA Research, que también pronosticó un crecimiento del PIB del 1,6% para 2020. Los analistas del banco avisan, sin embargo, que, sin conocer las medidas adicionales de recaudación que adopte el Gobierno si es que logra aprobar los Presupuestos, persiste “un riesgo de incumplimiento de los objetivos de estabilidad”.

En Bruselas también temen que España reduzca su abultada deuda pública a un ritmo demasiado bajo. El Gobierno prevé ahora reducir el agujero al 94,6% del PIB este año y llegar al 89,8% en 2023. La tasa de paro tampoco caerá a pasos agigantado, según las proyecciones del Ejecutivo: del 13,6% previsto para este año al 12,3% en 2023. “No es imposible [cumplir con los objetivos de estabilidad], pero hace falta tomar medidas, y hacerlo pronto”, concluye Torres.

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