
El asunto
Ciérrenles una semana la calefacción a los subsecretarios, apaguen las calderas del Congreso. A ver de qué hablan estos señores pasados cuatro días

Ciérrenles una semana la calefacción a los subsecretarios, apaguen las calderas del Congreso. A ver de qué hablan estos señores pasados cuatro días

Dice que es el resultado del miedo, que le da miedo todo, desde encender la tele a poner la radio, incluso enchufar la cafetera u hojear el periódico


Pero los oprimidos preferimos jugarnos la vida por entidades fantásticas como Dios o la patria antes que por un pedazo de pan tan real como nuestra hambre

Dijo que mi incredulidad demostraba que era perfecta. ¿Perfecta como mujer o como robot?, pregunté yo

La realidad, quizá por influencia de las palabras, se vuelve hemipléjica

El alma es una canasta de mimbre rellena hasta los bordes de expresiones hechas

El mendigo se dirigió a la señora para decirle que no le diera vergüenza mirarle, pues él podía soportarlo

Lo malo es que, como damos por hecho que las imágenes de la tele bastan, tampoco los demás medios se esfuerzan en describir con precisión notarial lo sucedido

Puigdemont finge un nacionalismo que siente de verdad. Esa y no otra debe de ser la explicación al galimatías

Se asoma uno a la ventana, a las radios, a la televisión, a los periódicos, a los discursos políticos o filosóficos, se asoma uno al Parlamento, a la calle

Cuando la fantasía desaparece, la realidad tiende a ocupar su espacio

En el olvido, tarde o temprano, nos encontramos casi todos los textos como pedazos de automóviles en el desguace.

Todas las cadenas son la Cadena y todos los programas son el Programa

El móvil es un objeto dualista en el sentido platónico del término, pues está dotado de alma y cuerpo

Vivimos condenados a consumir preguntas esclerotizadas y respuestas sin interés

La mayoría de la gente ha vuelto ayer, aunque la operación retorno continuará abierta a lo largo del fin de semana.

Es sobrecogedor que en un país donde cientos de personas esperan ser ejecutadas, se indulte anualmente a un pavo en la Casa Blanca

Un mayordomo, aristócratas, sadomasoquismo y un canario. Los tintes novelescos del crimen de los marqueses de Urquijo, cometido el 1 de agosto de 1980

Rajoy viene de una tradición de normalidad inaugurada por Aznar, que, si ustedes recuerdan, se manifestaba, incongruentemente, como un fanático de la mesura

Queremos creer que en septiembre averiguaremos por fin qué pasa, qué nos pasa. Ojalá fuera así, pero mucho nos tememos que no