EL PAÍS MUNDIAL | España 1982

La gran decepción

El Mundial de España de 1982 tuvo para España solo una connotación geográfica. La algarabía de los ochenta, entre la movida y el Naranjito, deportivamente fue un fiasco para una selección presuntamente llamada alcanzar cotas mayores. El empate inaugural ante Honduras (y de penalti convertido por López Ufarte) y la derrota ante Irlanda (entre medio se ganó a Yugoslavia), permitieron el pase a la segunda fase pero inundaron de desconfianza a la selección dirigida por Santamaría. Una derrota ante Alemania y el empate ante Inglaterra apearon a la selección que se fue del torneo con mucha pena y ninguna gloria. El Mundial de España fue, en realidad, el Mundial de Italia, que comenzó llena de dudas en el grupo de Polonia, Camerún y Perú, pero fue creciendo de forma imparable hasta la final que venció a Alemania (3-1). Italia tuvo dos nombres propios. Uno en el campo, Paolo Rossi, y otro en el palco, el presidente de la República, Sandro Pertini, festejando alborozado los goles de su selección.