


Sírvase
No hay opción que no esté contemplada y exhibida en los expositores de nuestros establecimientos

Pedir perdón

¿Espejismo?
Un día carraspeé al paso de una difunta —Evita Perón— que miró hacia arriba y me hizo un gesto sobrecogedor con la mano

El mundo al revés

Interruptores
La pequeña preguntó a su madre en qué consistía ver. “En no tropezar”, respondió

Exploración submarina

Votar o no
Aun comprendiendo el malestar creado por el escenario al que nos ha conducido la torpeza de nuestros dirigentes, me resultan extrañas las connotaciones teológicas que observo en el desengaño colectivo

Áspero
Hay sociedades a las que le vendría muy bien un ansiolítico, un relajante muscular, no sé, un sedante que las arrancara de la estupefacción

No sabemos nada

Taxidermia
Estamos a punto de quemar una ligera posibilidad de cambio en la pira de unas prédicas de madera barata

No se meten con nadie

Atracos
La inseguridad ciudadana no es solo que te roben la cartera en el metro, es que te toque a Esperanza Aguirre como presidenta de tu comunidad o a Rodrigo Rato como jefe de Bankia

¿Quién manda?

Posibilidades de los espacios vacíos

La vida es difícil para todos

Países-vertedero

Exprimiendo el abrigo

Todo en ti fue naufragio

Atropello
Nadie sabe dónde estaba cuando el rey Juan Carlos otorgó a Carmen Franco Polo, hija del tirano, el título de duquesa con Grandeza de España

Un largo viaje

Buen rollo
Se debe denunciar la pobreza en la literatura, en el cine, siempre y cuando la denuncia actúe como bálsamo más que como generadora de rencor

Sin máscaras, sin subterfugios, sin retórica

Cambio
Se mira uno en el espejo del país heleno y se dice: allá vamos sin remedio

Los reyes de la selva

Dificultades
Imaginemos que las autoridades se volvieran locas (tampoco es tan difícil) y que de un día para otro decretaran que dos más dos son cinco

Alimentación y semántica

Tranquilidad
Hay que priorizar. ¿De qué hablamos primero, a ver, de constitucionalismo o de desigualdad? Dígalo usted que duerme en la calle

“Ruido de sierra. Saltan las esquirlas de hueso”. Juan José Millás, testigo de una operación de cerebro

Tres kilos de utopía

Entrar
Pasar de la radio a la tele es como pasar de la idea a la realidad, del mundo infantil al adulto, del orden lógico al ontológico

Lo que de verdad me gustaría

Frenadol
Las cabezas de los seres humanos son trampas en las que se precipitan los pensamientos que circulan por el aire

Doris Day, un espejismo colectivo

Ataúd
Resulta más difícil cambiar de prosa que de zapatos

Millás, perdido en la multitud del Prado
La misión encomendada al escritor Juan José Millás era bien sencilla: “Vete al Prado un día cualquiera y piérdete en la multitud”. También complicadísima: “Establece una topografía del lugar y una sociología del visitante”. El resultado de aquel deambular, de aquel contemplar y de aquel pensar es este texto: un intento de desentrañar algunas de las claves de por qué y cómo la gente de cualquier edad y de cualquier latitud entra en un museo como El Prado. Y lo que hace ahí.

Siglos
Me propongo vigilar la aparición de ideas intrusas en mi cerebro, pero siempre me engaña

Un asunto de millonarios

Instantes
Me doy cuenta de que estoy introduciendo en la cabeza de mi nieto el pensamiento binario que tanto nos ha hecho sufrir
