
Qué gracioso era Hulio
Me asquean las tragaderas de nuestra sociedad hasta hace tan poco. Cuánto hemos aguantado a estos cochinos

Me asquean las tragaderas de nuestra sociedad hasta hace tan poco. Cuánto hemos aguantado a estos cochinos

No somos nosotros los que estamos al servicio de los políticos; son los políticos los que están a nuestro servicio

Cuando llega un matón y decide saltarse las reglas y cambiar las plumas por espadas, la gente sufre y muere


Afirmó algo que sospechábamos: que muchas veces contar las cosas te recompensa más que hacerlas


A estas alturas de mi vida he descubierto que soy trans. Pasmoso, pero cierto. Para ser exactos, soy transtemporal

Una vez publicada una novela, su propietario deja de ser el autor y pasa a ser el lector el auténtico protagonista

El perro parece delimitar una ética: tal vez, que la compañía es una forma superior de la misericordia


He escrito un texto sobre la fuerza ciega de la vida. Sobre lo bello que es existir, incluso cuando acecha la amargura

Debe ser raro vivir así, creerse que uno es dueño cuando en realidad es el sirviente más pagado


Cada vez aguantamos menos, cada vez escuchamos menos, cada vez vivimos más cocidos en nuestras propias ideas

No lo sabíamos, pero ahora todo indica que uno de los próximos objetivos rusos será la UE; es decir: seremos nosotros


Que nos conmuevan tanto esos anuncios tan cursis muestra hasta qué punto seguimos valorando la bondad y el amor

Confiábamos en nuestra capacidad de descubrir la falsificación. La IA y sus productos lo complican mucho
Todos estos machotes acosan imprudentemente por ‘wasap’, ¿y por qué? Pues porque se sienten poderosos


El problema no es la meritocracia: el problema es que todavía no tenemos una sociedad lo bastante meritocrática

Ya desde el preámbulo de su Estatuto, Extremadura se sabe afectada por “una historia poco generosa”

¿Merece la pena sobrevivir a cualquier precio? ¿Hasta qué punto de envilecimiento puede seguir siendo la vida digna de vivirse?


La política no es eso que hacen los políticos, esos muchachos y muchachas que no sabían qué hacer con sus vidas


Gema se forzó a levantarse, pese al dolor. Se puso los cascos y activó la música. Y se movió