Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Dos momentos en la vida de Carmen Alborch a un año de su muerte

El ministro José Guirao y la periodista Montserrat Domínguez homenajean a la política y escritora

El ministro de Cultura, José Guirao, y la periodista Montserrat Domínguez, en el acto de homenaje a Carmen Alborch en la Biblioteca Valenciana.
El ministro de Cultura, José Guirao, y la periodista Montserrat Domínguez, en el acto de homenaje a Carmen Alborch en la Biblioteca Valenciana.

Faltaban pocos minutos para que el helicóptero súper puma despegara del Valle de los Caídos llevando en su interior los restos de Franco cuando a 400 kilómetros de allí ha empezado un homenaje a la exministra de Cultura, catedrática y escritora Carmen Alborch con motivo del primer aniversario de su muerte. El acto, en la antigua capilla del Monasterio de Sant Miquel dels Reis, un monumento renacentista donde la dictadura encarceló a presos políticos y ahora aloja los miles de libros de la Biblioteca Valenciana, ha consistido en una conversación entre el ministro de Cultura José Guirao y la periodista Montserrat Domínguez, subdirectora de EL PAÍS.

"Hoy es un día muy especial y hubiese sido maravilloso comentarlo con Carmen, que luchó contra el franquismo en las calles, en la universidad y en la gestión cultural no solo contra el régimen, sino también contra el poso cultural y social que dejó", ha arrancado Domínguez. Guirao ha coincidido en que Alborch habría celebrado una jornada que hace, en su opinión, "mejor y más honesta a la democracia española".

La periodista le ha preguntado a Guirao, que conoció a Alborch en los años ochenta y trabajó a sus órdenes en el Ministerio de Cultura, donde se hicieron muy amigos, cuál diría que fue el momento más fértil de la exdirigente socialista, fallecida a los 70 años. El ministro ha destacado dos. "Como directora general de Cultura en Valencia y, sobre todo, como directora del IVAM, disfrutó enormemente. Hizo un trabajo extraordinario, cristalizó como gestora cultural y en esa época el museo formó una colección que 30 años después sigue siendo ejemplar de un periodo del arte internacional y de la fotografía. Para ella aquella fue una época redonda".

El segundo gran momento, ha proseguido el ministro, fue después de 1996, cuando enfrentada a "la resaca por la pérdida del Gobierno" y al vacío que implicaba para todos los que habían formado parte de él plantearse "qué hacer con la vida después de tanta intensidad", Alborch dio un giro sorprendente a su trayectoria: "Tuvo la inteligencia de decirse: 'Tengo que hacer algo nuevo, algo creativo, no voy a quedarme en la depresión'. Y se lanzó a escribir".

"Como ensayista —Alborch publicó entre 1999 y 2014 Solas, Malas, Libres, La ciudad y la vida y Los placeres de la edad— Carmen tuvo un éxito que se adelantó casi dos décadas a lo que vemos ahora en las librerías y en las bibliotecas, cuando por fin encontramos obras que abordan los problemas profundos de las mujeres, su ubicación en el mundo y en la historia con todo el empuje de las nuevas escritoras", ha afirmado Domínguez.

La periodista ha recordado cómo disfrutó Alborch en los últimos años del auge del movimiento feminista, en el que una multitud de jóvenes se sumaban a una lucha que su generación había encabezado en España. "Carmen no se perdía una manifestación ni una movilización, y era emocionante ver en su mirada cómo se tomaba el testigo en un trabajo en el que las calles no siempre estuvieron tan llenas", ha dicho Domínguez.

Lecturas

El acto de homenaje a la exministra de Cultura se ha enmarcado en los actos del Día de las Bibliotecas, y la subdirectora de EL PAÍS le ha pedido al ministro y exdirector del Museo Reina Sofía que dijera qué libro le marcó. Guirao ha mencionado varias lecturas. Las dos primeras, el Libro de buen amor, del Arcipreste de Hita, y la poesía de San Juan de la Cruz.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información