17-A: la explosión de Alcanar, génesis de un atentado imprevisto

Si todo hubiese salido según lo previsto, Younes Abouyaqooub no habría atropellado a cientos de personas en La Rambla de Barcelona. Si el plan inicial no hubiese saltado por los aires, la célula yihadista de Ripoll no habría lanzado un ataque suicida en Cambrils con cuatro cuchillos, un hacha comprada en un bazar chino y chalecos explosivos de pega. Si una explosión accidental no hubiese desviado el curso de los acontecimientos, el 17 de agosto de 2017 sería una fecha más en el calendario y no estaría manchada de rojo. Pero nada salió como tenía que salir. La voladura de la casa ocupada de Alcanar (Tarragona) donde los chicos de Ripoll preparaban un gran atentado con bombas en Barcelona lo cambió todo. La explosión frustró un horror planeado durante meses, pero provocó un atentado imprevisto. Esta es la génesis del 17-A.