Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los cuatro días de huida del autor de la masacre de La Rambla

Un informe de los Mossos reconstruye la fuga de Youness Abouyaaqoub por varios municipios de Barcelona desde que cometió el atentado hasta que fue abatido

Younes Abouyaaqoub en una imagen de su huida tras el atentado en Barcelona. AP/Atlas

Younes Abouyaaqoub, el autor material del atropello mortal que el 17 de agosto del año pasado costó la vida a 16 personas en La Rambla de Barcelona, inició tras el atentado una huida que no finalizó hasta que cuatro días más tarde fue abatido por agentes de los Mossos d’Esquadra en una zona boscosa del término municipal de Subirats (Barcelona), a algo más de 50 kilómetros de donde perpetró la matanza al volante de una furgoneta de alquiler. La policía autonómica catalana entregó tres meses después al juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, un informe desconocido hasta ahora que reconstruye los pasos del yihadista durante aquellos días gracias a las imágenes tomadas en diferentes lugares con cámaras de videovigilancia y al testimonio de varios testigos que se cruzaron con él.

La primera constancia de su paradero se produce pocos minutos después de perpetrar el atentado de Barcelona. A las 18.21 horas de aquel día, Youness llegó a la zona de la ciudad universitaria de Barcelona, donde abordó armado con un cuchillo a Pau Pérez Villán, un joven que acababa de aparcar su vehículo y que se convirtió en su última víctima mortal. A bordo del automóvil de su víctima –y con su cadáver a bordo-, el terrorista emprendió una huida con la que embistió poco después un control policial situado en la Diagonal de la capital catalana y en la que causó heridas de gravedad a dos mossos. Tras sortear aquel control, Youness alcanzó con este coche la localidad de Sant Just Desvern (Barcelona). Allí, en un aparcamiento de un centro comercial, lo abandonó. Los investigadores localizaron el vehículo poco después de las ocho de la tarde de aquel día. En su interior se encontraba el cuerpo sin vida de su propietario. También, indicios biológicos que confirmaron que Youness había estado al volante.

Ahí se perdió el rastro de Youness, hasta que tres días más tarde, el 20 de agosto, las cámaras de seguridad de una gasolinera de la carretera N-340 en el término municipal de Cervelló (Barcelona), le grabaron poco después de las diez y media de la noche rebuscando en un contenedor de basura. Las imágenes mostraban al yihadista con una ropa diferente al día de los atentados de Barcelona. En concreto, con una camisa y pantalones claros, y calzado deportivo de color negro. También le grabaron intentado abrir sin éxito la puerta de un camión estacionado en la gasolinera. Doce horas después, a las 10.11 del 21 de agosto de 2017, el terrorista era de nuevo captado por las cámaras de una estación de servicio. En concreto, una situada en Sant Cugat de Sesgarrigues, en la misma N-340. Las imágenes muestran a Youness llegando a la gasolinera desde unos viñedos cercanos.

Ese mismo día, y solo 20 minutos más tarde, una mujer, M. D. C., denunció haber sufrido una agresión cuando se encontraba en el interior de su vehículo estacionado en el aparcamiento exterior de un centro comercial del polígono industrial de Olèrdola (Barcelona). La víctima aseguró que un joven de aspecto magrebí le golpeó en el pecho con un objeto que no pudo identificar y que le intentó sustraer el vehículo, pero que pudo salir y pedir ayuda. El asaltante huyó y, aunque los investigadores no tienen certeza que fuera el autor de la masacre de Barcelona, si lo considera probable ya que la descripción que dio la mujer sobre él coincidía con la del fugitivo. Además, a solo 120 metros de lugar, unos minutos más tarde las cámaras de vigilancia de una empresa del mismo polígono grabaron al yihadista corriendo.

La investigación ha determinado que esa misma mañana, el terrorista accedió a una masía en Sant Pau d’Ordal. Una huella dactilar suya hallada en una ventana del inmueble así lo corrobora. La propietaria del inmueble regresó a la vivienda a la una de la tarde y comprobó que alguien había estado en su interior y, posiblemente, en la masía colindante, aunque ya no estaba. Horas más tarde, a las 15.25 del mismo 21 de agosto, una testigo reconoció a Youness cuando este se encontraba en una gasolinera de Sant Sadurní d’Anoia al inicio de la carretera C243B.

Tras comunicar esos datos, una patrulla de los mossos se dirigió al lugar y pudo localizar al terrorista huido mientras caminaba por la carretera BV2244 del municipio de Subirats. Según destaca el informe policial, Youness parecía portar “un chaleco con explosivo” y, cuando vio a los agentes, “se dirigió hacia ellos gritando Allah Akbar” a la vez que mostraba el supuesto artefacto. Los mossos dispararon y le causaron la muerte. Una grabación de vídeo incorporada al sumario, realizada por un helicóptero de los mossos, muestra el cuerpo sin vida del yihadista bocabajo y con “un dispositivo metálico” sin identificar bajo su camisa. Era la falsa bomba. También, la última imagen de su huida.

Más información