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El exilio hace un frente común con Hermanos al Rescate

Por primera vez en más de 30 años, el exilio cubano en Miami aparece unido detrás de quienes consideran un héroe, José Basulto, y cuatro mártires, los hombres que desaparecieron en el ataque de los Mig-29 cubanos contra dos Cessna de la organización Hermanos al Rescate, tripulados por civiles desarmados. "Fidel Castro consiguió en unos minutos lo que ningún dirigente del exilio pudo hacer nunca: unir a la comunidad", afirma José de Córdoba, corresponsal en Miami de The Wall Street Journal. "Hermanos al Rescate es quizás la única organización de esta ciudad que todos los cubanos respetan y admiran".

Basulto, que es presidente de esa organización, es descrito por sus seguidores como "un luchador romántico sin compromisos políticos". Es conocido en Miami la mala relación entre Basulto y el principal dirigente político de la comunidad, Jorge Mas, presidente de la Federación Cubano Americana. Y el propio Basulto habla sin tapujos de su hostilidad hacia Estados Unidos, país por el que se considera traicionado desde que fracasó la operación militar conocida como Bahía de Cochinos. Basulto cayó prisionero en aquel intento de invadir Cuba, y desde entonces ha sido un activista permanente de la causa del anticastrismo.

Cuando en 1991 fundó Hermanos al Rescate, un grupo dedicado a rescatar a quienes huyen de Cuba en lancha, Basulto lo hizo con intención de actuar con algo más que palabras . En poco tiempo, su organización se convirtió en el principal orgullo de Miami y en una de las esperanzas de los cubanos que viven en la isla.

Personas independientes que viajan frecuentemente entre esta ciudad y La Habana han constatado que muchos de los balseros que tratan de abandonar su país averiguan previamente los días en los que vuela Hermanos al Rescate para intentar que su aventura tenga mayores posibilidades de éxito. La versión de Basulto

A Basulto, que volaba en un tercer avión junto a las avionetas derribadas el martes, no le resultaría muy difícil convencer a sus compatriotas de su versión sobre esos hechos. Pero no le sería tan fácil convencer a las autoridades norteamericanas, que ya en el pasado le han investigado por penetrar en el espacio aéreo cubano. La versión oficial norteamericana se diferencia, sin embargo, muy poco de la de Basulto.

Según la primera, el avión de Basulto penetró el sábado dos millas dentro del espacio aéreo cubano a las 15.22. Basulto niega este punto. Pero las dos versiones coinciden en que ninguno de los dos aviones derribados llegó a cruzar el paralelo 24, donde se establece la línea territorial cubana. La primera avioneta fue derribada, según Washington, a las 3.24 a cinco millas náuticas al norte del espacio de Cuba. La segunda recibió el impacto de un misil a las 3.31, cuando estaba a 16 millas náuticas al norte del paralelo 24. En esta última viajaba como pasajero Armando Alejandre, un conocido activista del exilio que combatió en Vietnam.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de febrero de 1996