Retos sencillos para un año complicado: rompe tu idilio con la carne, en siete días

Los informes de la plataforma científica global EAT-Lancet anotan que el consumo de entre 200 y 400 gramos de este alimento a la semana empieza a ser compatible con la salud individual y la del planeta. Es decir, una hamburguesa. Se sincero: ¿cuánto te pasas?

Silvia Otte (Getty)

“Nunca en la historia se ha incluido tanta carne en las comidas como ahora, es una barbaridad”, dice Julia Wärnberg, doctora en Nutrición y profesora de la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Málaga. La especialista lidera el estudio Predimed Plus en la Costa del Sol, que analiza los beneficios de la dieta mediterránea y cómo disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares o degenerativas a largo plazo. Esta dieta tradicional apenas incluye tres o cuatro raciones cárnicas semanales, entendiendo que cada una llega a 100 gramos (y esto incluye las carnes blancas y los pescados). “Eso sí es saludable”, afirma, y recuerda cómo potajes, pucheros o la paella suelen llevarla, pero en muy pequeñas cantidades. No se trata de asustarnos con lo que consumimos, sino de saber que lo mejor es que sean pequeñas cantidades, recuerda Giuseppe Russolillo, presidente de la Academia Española de Nutrición y Dietética: “Con una ración de alimentos proteicos al día —huevos, queso o lácteos— y alguna ocasional de carnes blancas y pescados, conseguimos las proteínas necesarias”. El ejemplo perfecto es la dieta mediterránea, que “está principalmente basada en alimentos vegetales, pero también es un estilo de vida que incluye otras cuestiones como la actividad física”, aclara el experto. Con toda esta evidencia, te proponemos el reto de aprender a abrazar una alimentación más verde, en solo siete días. El planeta también lo agradecerá. Aquí tienes el desafío completo.


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