
El Frankenstein del neoliberalismo
Se va globalizando un escalofriante modelo capitalista que merma cada vez más la democracia

Profesora de Teoría Política de la Universidad Autónoma de Madrid. Autora del libro 'Género, emancipación y diferencias' (Plaza & Valdés, 2012) y coautora de 'Populismos' (Alianza Editorial, 2017). Entre junio de 2018 y 2020 fue directora de Opinión de EL PAÍS. Ahora es columnista y colaboradora de ese diario y pertenece a su comité editorial.

Se va globalizando un escalofriante modelo capitalista que merma cada vez más la democracia

El abuso de poder ocurre cuando este esquiva los mecanismos capaces de disciplinarlo

Frente al patriotismo, siempre colorido y pasional, el cosmopolitismo se enfrenta a la fatigosa tarea de excitar la imaginación sin demagogias

Ahora, como en Mayo del 68, el realismo de los jóvenes consiste en no aceptar lo dado como lo único posible

Si no hay voz, no hay lenguaje para denunciar o hablar del problema que aún no tiene nombre

Sobran las pruebas de la fosilización de los llamados 'bloques', esos universos electorales inmovilizados y autistas

Lo paradójico es comprobar cómo en nombre de esa soberanía se crean iconos de autosuficiencia nacional levantando diques que, sin embargo, desestabilizan internamente

La retórica del chiste es el colchón perfecto para colocar píldoras de odio que normalizan una visión reaccionaria del mundo

Defender el feminismo es defender la lucha democrática

Ante una crisis de gobernabilidad se impone una modalidad de partido que no destaca por lo que hace, sino por lo que impide hacer

Un verdadero laboratorio político está en marcha, liderado desde Madrid

Urge salir de los placebos políticos

La desigualdad se vive de una manera distinta en función de nuestro color de piel o clase social

El ejercicio de victimización de Puigdemont y su respuesta a las delirantes “155 monedas de plata” del tuitstar Rufián quedarán en la retina

Lo que está en juego no es distribuir diferencias sino poder

Hace tiempo que abandonamos el ilusionismo de las apariencias para entrar en la pura suplantación de lo real

Existe otra forma de matar la palabra pública: la mera expresión hueca del político

Mientras las élites progres siguen debatiendo proyectos de emulación nacional, los pueblos se construyen bajo un enemigo común

El éxito de la historia reside en que las mujeres no son muñecas rotas, sino personas que narran experiencias, anhelos y temores con los que podemos identificarnos.

La democracia no protege una verdad, sino la posibilidad de que convivan muchos puntos de vista.

Schulz defiende una comunidad de valores

Los bandos en liza habitan en realidades paralelas sin intención de abrir procesos de reflexión y convicción mutuas

Quizá haya que plantearse cómo podemos contrarrestar esa propuesta de que el fanatismo religioso da sentido a la vida

Su cultura urbana creativa y sofisticada, repleta de contradicciones, representa la nueva estela de espacios de convivencia

El problema de marcar una hoja de ruta hacia el pasado es que cuando el futuro llega, no hay plan

Ellas se incorporan a los ámbitos y clichés ocupados tradicionalmente por hombres; ellos son incapaces de asemejarse a lo que las mujeres representan

Lo verdaderamente democrático siempre será proteger la disidencia

Hoy, bajo el paraguas emocional de la nación, muchos sujetos permanecen invisibles

Lástima que los asesores del presidente de EE UU lean tanto a Tucídides en lugar de al Kant de la ‘Paz perpetua’

Los fastos en honor de Simone Veil y Helmut Kohl fueron algo más que un homenaje: su simbología se orientó a defender una identidad

La realidad se ha hecho ficción. Somos series, videojuegos, películas

La globalización se arraiga en lo local, en las metrópolis por las que vagan los refugiados de mundos antaño remotos

La apuesta es arriesgada: reinventar la democracia a partir de nuevas formas de la representación

Donald Trump encarna el ego herido de un Occidente que pierde la hegemonía frente a Asia

Ante tamaña jauría varonil, emerge como antagonista el liderazgo de Merkel

Actuamos conforme a lo que es viable tecnológicamente sin entrar en complicaciones morales

Lo que el PSOE se juega ahora no es más autenticidad o identidad, sino su propia credibilidad

No podemos pensar el mundo en términos de esferas separadas, de distinciones que discriminan el “nosotros” de todo lo demás

Cuidemos de que no nos aturdan los cantos de sirenas, pues Europa nos enseñó que los mitos se hielan en esencias

Buscamos autoestima en un grupo, y un líder fuerte que exalte nuestro orgulloso sectarismo de tribu