
Veto, luego existo
Ante una crisis de gobernabilidad se impone una modalidad de partido que no destaca por lo que hace, sino por lo que impide hacer

Ante una crisis de gobernabilidad se impone una modalidad de partido que no destaca por lo que hace, sino por lo que impide hacer

Un verdadero laboratorio político está en marcha, liderado desde Madrid

Urge salir de los placebos políticos

La desigualdad se vive de una manera distinta en función de nuestro color de piel o clase social

El ejercicio de victimización de Puigdemont y su respuesta a las delirantes “155 monedas de plata” del tuitstar Rufián quedarán en la retina

Lo que está en juego no es distribuir diferencias sino poder

Hace tiempo que abandonamos el ilusionismo de las apariencias para entrar en la pura suplantación de lo real

Existe otra forma de matar la palabra pública: la mera expresión hueca del político

Mientras las élites progres siguen debatiendo proyectos de emulación nacional, los pueblos se construyen bajo un enemigo común

El éxito de la historia reside en que las mujeres no son muñecas rotas, sino personas que narran experiencias, anhelos y temores con los que podemos identificarnos.

La democracia no protege una verdad, sino la posibilidad de que convivan muchos puntos de vista.

Schulz defiende una comunidad de valores

Los bandos en liza habitan en realidades paralelas sin intención de abrir procesos de reflexión y convicción mutuas

Quizá haya que plantearse cómo podemos contrarrestar esa propuesta de que el fanatismo religioso da sentido a la vida

Su cultura urbana creativa y sofisticada, repleta de contradicciones, representa la nueva estela de espacios de convivencia

El problema de marcar una hoja de ruta hacia el pasado es que cuando el futuro llega, no hay plan

Ellas se incorporan a los ámbitos y clichés ocupados tradicionalmente por hombres; ellos son incapaces de asemejarse a lo que las mujeres representan

Lo verdaderamente democrático siempre será proteger la disidencia

Hoy, bajo el paraguas emocional de la nación, muchos sujetos permanecen invisibles

Lástima que los asesores del presidente de EE UU lean tanto a Tucídides en lugar de al Kant de la ‘Paz perpetua’

Los fastos en honor de Simone Veil y Helmut Kohl fueron algo más que un homenaje: su simbología se orientó a defender una identidad

La realidad se ha hecho ficción. Somos series, videojuegos, películas

La globalización se arraiga en lo local, en las metrópolis por las que vagan los refugiados de mundos antaño remotos

La apuesta es arriesgada: reinventar la democracia a partir de nuevas formas de la representación

Donald Trump encarna el ego herido de un Occidente que pierde la hegemonía frente a Asia

Ante tamaña jauría varonil, emerge como antagonista el liderazgo de Merkel

Actuamos conforme a lo que es viable tecnológicamente sin entrar en complicaciones morales

Lo que el PSOE se juega ahora no es más autenticidad o identidad, sino su propia credibilidad

No podemos pensar el mundo en términos de esferas separadas, de distinciones que discriminan el “nosotros” de todo lo demás

Cuidemos de que no nos aturdan los cantos de sirenas, pues Europa nos enseñó que los mitos se hielan en esencias

Buscamos autoestima en un grupo, y un líder fuerte que exalte nuestro orgulloso sectarismo de tribu

El reto en Francia no será instituir un Gobierno, sino impedir que Le Pen sea su única oposición viable

Ya sabemos que en tiempos de fervor mesiánico encomendarse a misiones sagradas es un buen abono electoral

Las regresiones a tiempos de hazañas bélicas parecen impropias de una época de iPads táctiles y drones

Nuestra razón ilustrada es un hacer que ha garantizado ‘la paz perpetua’ a través de la libertad

La representación creativa y organizativa ha dado paso a una representación-‘selfie’

Al marcar los límites de lo decible, la censura, paradójicamente, expone lo que niega

Hay quien, al peligrar su supervivencia, no duda en abrazar una visión personalista de la democracia

Al parecer, las mujeres, los negros y los gays somos “grupos culturales”

El partido de Iglesias pierde un relato más integrador y se transforma en una izquierda clásica con el viejo sabor de un partido sistémico más