Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Dinamarca confirma la distribución de 20 toneladas de huevos contaminados

El sector gastronómico austriaco también ha comprado cientos de kilos del producto sospechoso de contener pesticida

Un técnico analiza huevos en un laboratorio de Erlangen, en Alemania.
Un técnico analiza huevos en un laboratorio de Erlangen, en Alemania. REUTERS

Las autoridades danesas confirmaron este jueves la venta de 20 toneladas de huevos contaminados con fipronil, un insecticida tóxico prohibido en la cadena alimentaria europea, relacionada con el caso que comenzó en Bélgica y Holanda y que se ha extendido a una docena de países. En Austria cientos de kilos de huevos cocidos y pelados procedentes de unos lotes alemanes sospechosos de estar contaminados han sido vendidos al sector gastronómico, informaron este jueves medios locales.

Los huevos contaminados distribuidos en Dinamarca, procedentes de Holanda y comprados a un distribuidor belga, fueron adquiridos por la firma Danæg Products, que los vendió sobre todo a cantinas y servicio de cáterin, informó en un comunicado la Dirección General de Alimentación danesa.

"Las pruebas analizadas en Holanda muestran trazos de fipronil en los huevos, aunque no a niveles dañinos para la salud. Pero como el contenido es ilegal, Danæg Products deberá retirar los huevos a sus clientes", señaló ese organismo.

Según ha informado la oficina de Rudi Anschober, consejero para la Protección al Consumidor del estado federado de Alta Austria, limítrofe con Baviera, a la televisión y radio pública ORF, las dos empresas importadoras de los huevos sospechosos de estar contaminados "procedieron de inmediato a avisar a sus clientes en toda Austria y se ordenó preventivamente la retirada" de la mercancía.

Se trata del primer caso en Austria de huevos sospechosos de estar relacionados con el actual escándalo por contaminación con fipronil. La Agencia para la Salud y la Seguridad Alimentaria de Austria (AGES) informó de que las cantidades de fipronil halladas en huevos en Alemania únicamente son peligrosas para la salud de un adulto si éste ingiere más de siete huevos por día, mientras que uno solo puede afectar a un niño de unos diez kilos de peso.

El escándalo se desató el 2 de agosto, cuando Holanda advirtió de que había encontrado fipronil en varias partidas de huevos, aunque Bélgica había detectado la presencia de esta sustancia tóxica el 20 de julio. La alerta alimentaria se extiende ya a catorce países, incluidos todos los países a los que Bélgica y Holanda exportaron huevos desde que se comunicó la alerta, aunque España no se encuentra entre ellos.

El fipronil se utiliza comúnmente para deshacerse de las pulgas, los piojos y las garrapatas de los animales, pero está prohibido por la UE de su uso en la industria alimentaria. Puede dañar los riñones de las personas, el hígado y la tiroides.

Más información