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Reino Unido identifica 700.000 huevos sospechosos de estar contaminados

La FSA mantiene que es "muy improbable" que la situación suponga una riesgo para la salud pública

huevos contaminados
Pruebas en un laboratorio alemán sobre los huevos contaminados REUTERS

Cerca de 700.000 huevos procedentes de granjas holandesas implicadas en el caso de contaminación por el pesticida tóxico fipronil han sido distribuidos en el Reino Unido, informó el jueves la Agencia de Estándares Alimentarios británica (FSA, en inglés).

El organismo británico ha elevado la cifra inicial de 21.000 huevos sospechosos que divulgó el lunes, aunque mantiene que es "muy improbable" que la situación suponga un riesgo para la salud pública en el Reino Unido.

La FSA mantiene que muchos de los huevos que podrían haber llegado contaminados se han mezclado con otros procedentes de granjas no sospechosas, por lo que los eventuales residuos de fipronil estarían muy diluidos.

La mayoría de los productos afectados en las estanterías de los supermercados británicos son alimentos procesados que utilizaron esos huevos entre sus ingredientes, como sándwiches rellenos y otras comidas refrigeradas.

Algunos de esos productos, con fecha de caducidad a corto plazo, habrán sido ya consumidos, mientras que el resto están siendo retirados de los supermercados.

Las cadenas minoristas Sainsbury's, Morrison's, Waitrose y Asda están entre las afectadas por la retirada de algunos productos. 

"Actuar con celeridad es lo correcto en este caso", señaló la presidenta de la FSA, Heather Hancock.

"La cantidad de huevos afectados es pequeña, en proporción con el número de huevos que comemos, y es muy improbable que supongan un riesgo para la salud pública", argumentó.

Tras el escándalo, en Rumania se ha encontrado el  primer caso de huevo líquido contaminado en Europa del Este, según informaron las autoridades sanitarias rumanas. La yema sospechosa fue encontrada en un almacén de la ciudad de Timisoara, en el Oeste. 

Para la responsable de la agencia británica, "en base a la evidencia disponible no hay necesidad de que la gente cambie el modo en el que consume o cocina los huevos", señaló.

El organismo asegura que la retirada de productos de las estanterías se basa en motivos legales -debido a que el pesticida en cuestión no está autorizado para su uso en productos de origen animal-, más que en preocupaciones relativas a la seguridad alimentaria.

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