Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
FMI

El FMI avisa de que vincular las pensiones solo al IPC puede hacer peligrar el sistema

La institución rebaja una décima, hasta el 2,7%, la previsión de crecimiento de España para este año

FMI
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. EFE

El Fondo Monetario Internacional (FMI) está satisfecho con las reformas económicas que han permitido a España salir de la crisis; y alaba el crecimiento del país, aún por encima de la media de la eurozona. Pero, al igual que ocurre en el resto del mundo, la situación empeora mes a mes. Y los técnicos del Fondo, de visita en Madrid para preparar el documento que analizará las debilidades y fortalezas de la economía española, alertan sobre el riesgo de que se reviertan las reformas, tanto laborales como de ajuste fiscal, que en Washington consideran el secreto del éxito español.

Además de los riesgos internacionales que el FMI y otros organismos llevan meses señalando —escalada proteccionista, una política monetaria más dura y el debilitamiento de la situación en los países emergentes—, el organismo que encabeza Christine Lagarde también detecta riesgos intrínsecamente españoles. "A nivel doméstico, los riesgos incluyen las presiones para derogar las reformas y la continuación de una política fiscal procíclica", asegura la declaración final de la misión que ha visitado España.

El crecimiento que el FMI prevé para este año aún es fuerte, del 2,7%, aunque sea una décima menos de lo que antes pronosticaban los técnicos de la institución. Esta revisión se explica por el debilitamiento de la demanda interna y por las crecientes dificultades externas. La previsión coincide con la del Gobierno y supera en una décima las correcciones hechas recientemente por el Banco de España y Funcas, el think tank de las cajas de ahorros, que sitúan el avance de la actividad en el 2,6%.

Hasta un 4% más de gasto hasta 2050

Otro de los puntos calientes del informe está en las pensiones. El Fondo cree que la reforma para volver a vincularlas con la tasa de inflación (IPC) "puede hacer peligrar la sostenibilidad del sistema" si este cambio se hace aislado, sin un paquete integral que afecte tanto a los ingresos como a los gastos del sistema. El FMI calcula que esta vinculación entre pensiones e IPC añadiría entre un 3% y un 4% del PIB al desembolso de pensiones en los próximos 30 años. Y por eso cree que un incremento de esta magnitud ha de verse contrarrestado con otras medidas estructurales. Los técnicos ven además muy difícil de revertir la tendencia de que las pensiones vayan perdiendo poder adquisitivo gradualmente.

"El ciclo económico está llegando a su madurez y varios riesgos crecientes ensombrecen el panorama a medio plazo", asegura el texto que sirve como resumen de esta visita. Ante este empeoramiento, el personal técnico del Fondo alerta de la importancia de dos políticas públicas que considera "fundamentales" para fortalecer la resistencia de la economía española ante los shocks que está a punto de sufrir: reimpulsar el ajuste fiscal y continuar con el espíritu de las reformas de trabajo ya puestas en marcha.

Atajar la dualidad del mercado de trabajo

Los técnicos que estos días han visitado Madrid alaban sin ambages las reformas laborales impulsadas por el anterior Gobierno, a las que, por ejemplo, atribuyen en torno al 20% del aumento en las exportaciones. No obstante, el Fondo critica que estas reformas no hayan abordado con suficiente energía uno de los principales problemas del mercado de trabajo español: la dualidad entre los empleados con contratos fijos y temporales. Y para ello receta que se haga más atractivo el contrato indefinido, es decir, implantar una suerte de contrato único. Además, en contra de los planes del Gobierno, defiende que se mantenga la prevalencia de la negociación colectiva en el seno de la empresa y no se devuelva esta a los agentes sociales.

Al Fondo le preocupa especialmente que el Gobierno español pueda alejarse de la senda de consolidación de las cuentas públicas. Es cierto que, según reconocen los técnicos del FMI, la disminución del déficit de los tres últimos años se ha debido solo a la buena situación del ciclo económico, y no tanto a medidas estructurales impulsadas por el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Y también critica que el volumen de deuda haya caído mínimamente en épocas de vacas gordas, cuando la economía crecía con fuerza. "Por tanto, el objetivo de déficit del 1,8% del PIB anunciado por el Gobierno para 2019 es crucial y apropiado", asegura el texto, que además añade que este proceso debería continuar hasta que la deuda emprenda una clara senda descendente. Para el año que viene, el FMI recomienda que se aborde un ajuste por valor del 0,5% del PIB, unos 6.000 millones de euros.

El FMI aboga por que el Gobierno aproveche la coyuntura –ahora que todavía es buena. Y que no tenga que hacerlo cuando una nueva crisis golpee la economía, viéndose obligado a adoptar, como ya ocurrió en la anterior recesión, medidas de ahorro que ahonden la caída. "Constituir colchones fiscales hoy creará más espacio fiscal para el futuro", concluye.

Recomendaciones del Fondo para garantizar las pensiones

La institución con sede en Washington observa que las reformas de las pensiones realizadas durante la crisis hicieron más sostenible el sistema pero al mismo tiempo provocaron rechazo entre la población. Y critica con dureza que el Pacto de Toledo solo haya vinculado la revalorización de las pensiones a la inflación y no haya producido un paquete global de medidas. En opinión de los expertos del FMI, ligar las pensiones a la inflación añadiría unos 3 o 4 puntos del PIB al gasto de aquí a 2050, según las actuales proyecciones demográficas y económicas. Eso "podría poner el sistema en riesgo", sostiene el Fondo. "Semejante incremento estructural del gasto exige medidas estructurales que lo compensen", subraya la jefa de la misión, Andrea Schaechter.

A juicio de los hombres de negro, el reto de hacer sostenible el sistema requiere tocar muchas variables que condicionan las cuentas de la Seguridad Social, como por ejemplo atraer más inmigrantes, reforzar el ahorro privado, retrasar la edad de jubilación ligándola a la evolución de la esperanza de vida, aumentar las cotizaciones de los autónomos, subir las contribuciones de los sueldos altos, elevar la proporción de personas trabajando o mejorar la productividad. Pero ni siquiera con esas y otras variables será suficiente: "A menos que se iguale todo ese aumento adicional del gasto, una reducción futura de la prestación puede moderarse pero no será evitada por completo", dice.

Además, habrá que tener en cuenta los efectos de estas decisiones en la distribución de los ingresos entre jóvenes y mayores. El Fondo recuerda que los jubilados han sido protegidos de los peores impactos de la crisis, mientras que los jóvenes han sufrido un empeoramiento terrible de sus perspectivas de ingresos. En el futuro, "menos contribuyentes financiarán un número de pensionistas al alza". Por eso, el organismo que dirige Christine Lagarde insiste en que hay que ser "transparentes" para que los cotizantes puedan tomar con tiempo decisiones sobre su jubilación.

El FMI abunda, por tanto, en la misma línea que el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, y la ministra de Economía, Nadia Calviño, quienes en estos días han defendido que hace falta vincular la evolución de las pensiones a más factores además de la inflación. Granado citó la marcha de la economía y los ingresos; Calviño mencionó además la evolución demográfica, el empleo, los salarios, la tasa de reposición y el número de años de cotización.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información