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Voluntarios españoles

La relación amorosa que los brasileños sostienen con todo lo español es plenamente correspondida desde este lado del Atlántico. Desde España, la posibilidad de trasladarse a Brasil para impartir clases de castellano se contempla como una salida idílica para muchos profesores de español.Los voluntarios para la operación Brasil son muchos. La centralita de la sede del Instituto Cervantes en Madrid estuvo colapsada durante varios días después de que se hiciera pública la decisión de las autoridades brasileñas de incluir el español como segundo idioma obligatorio.

Entre las llamadas recogidas en el Instituto Cervantes se ofrecían lo mismo licenciados en Filología Hispánica que matemáticos o ingenieros. Daba igual la titulación; para los voluntarios, la mayor parte de ellos en paro, aunque también llamaron profesores con empleo y plaza fija en algún instituto de secundaria, se trata de una oportunidad única de cambiar de vida y de conocer un país de 160 millones de habitantes y de kilómetros y kilómetros de playas salvajes.

En un principio, a falta de estudiar el tema con las autoridades brasileñas, se calculó que harían falta alrededor de 200.000 profesores. Para Fernando Rodríguez Lafuente, director del Cervantes, que ha acompañado al ministro de Educación y Cultura, Mariano Rajoy, en el viaje a Brasil, la enseñanza del español es una de sus bazas más importantes para extender una lengua que ya hablan 400 millones de personas y que todavía no ha tocado techo.

La enseñanza del castellano servirá como trampolín del idioma español, pero detrás irán "la industria del cine, del libro y de la música", aseguró antes de partir para ese país el director del Instituto Cervantes.

Para Rodríguez Lafuente, Estados Unidos y Brasil serán los dos puntos claves de su política, centrada en la extensión del idioma. Para "ganar la batalla de la lengua" Rodríguez Lafuente cuenta con Internet como uno de los soportes claves para difundir la lengua de Cervantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de diciembre de 1999