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Tribuna

Del ingenio culto y popular

"A lo largo de la vida copié en cuadernos versos breves y fragmentos en prosa que me parecieron muy atinados, o muy hermosos, o muy absurdos. Hoy me resuelvo a publicarlos con el título De jardines ajenos. Ojalá se diviertan". Adolfo Bioy Casares. Buenos Aires, 1994.- Letrero de un hospital de Londres, según el Times Literary Suplement, 1 de noviembre de 1970: ENTRANCE TO INFIRMARY THROUGH CEMENTERY (Entrada a la Enfermería por el Cementerio). Sería peor: Exit from Infirmary trough Cementery (Salida de la Enfermería por el Cementerio).

- Inscripción en un camión: ANTES TE SOÑABA. AHORA NO ME DEJAS DORMIR. Pensé que el autor se dirigía a una mujer; se dirigía a su camión.

- MRS. ASTOR: MR. Churchill, si yo fuera su mujer, envenenaría su café. MR. CHURCHILL: Mrs. Astor, si yo fuera su marido, lo tomaría.

- Contaba Alfred Hitchcock que, en un cementerio de Londres, junto a la tumba de un compañero muerto en la Segunda Guerra Mundial, se reunieron varios actores. Uno de ellos preguntó al viejo Charlie Coborn, actor de music-hall:

-¿Cuántos años tienes?

-Ochenta y nueve.

El otro le dijo:

-Realmente, Charlie, ¿te vale la pena volver a casa?

- Es tan raro este mundo que todo es posible, hasta la Santísima Trinidad. (Jorge Borges, citado por su hijo).

- Las últimas palabras de Claudel (según Julien Green, Journal, X) fueron: "Doctor, ¿cree que habrá sido el salchichón?".

- Epitafio de W. C. Fields: A PESAR DE TODO PREFERIRÍA ESTAR EN FILADELFIA.

- Un viajero contó a Borges que en la entrada de Puebla (México) había un arco, con la inscripción: BIENVENDOS A PUEBLA. NO SOMOS COMO DICEN.

- Ahora se están muriendo personas que nunca se murieron. (Observación de una señora argentina).

- Cuando la Academia de Hollywood le otorgó un Oscar, Groucho Marx agradeció con un emotivo discurso, en el que dijo: "Señores, he vivido una noche inolvidable. Pero no ha sido ésta..."

- Inscripción de camión: DE TANTO ANDAR ENTRE VIVOS ESTOY HECHO UN PESIMISTA.

- Un orador de sobremesa probando su micrófono: "¿Pueden oírme?". Una voz desde el otro extremo de la mesa: "Perfectamente, pero estoy tratando de cambiar mi lugar con alguién que no pueda".

- De la part du Roy défense à Dieu

de faire miracle en ce lieu.

(A Dios se prohíbe, de su parte del Rey.

hacer milagros en este lugar)

Se refería al Petit Cimetiére del barrio de Saint-Médard, Paris, donde ocurrían milagros jansenistas (c. 1721).

Comentario de Abbé Terrason:

Lo que más me complace es que Dios haya obedecido.

Del libro De jardines ajenos, de Adolfo Bioy Casares. Edición al cuidado de Daniel Merino. Tusquets, 1997.

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