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Las directoras protagonizan Espanoramas, el festival de cine español de Buenos Aires

Meritxell Colell, Diana Toucedo y Mabel Lozano son algunas de las cineastas seleccionadas para la quinta edición

Elena Martín (izq) y Mónica García en la película 'Con el viento'.
Elena Martín (izq) y Mónica García en la película 'Con el viento'.

"Hoy por hoy es muy difícil hacer un repaso de lo que está pasando en el cine español sin mencionar a directoras como Diana Toucedo, Meritxell Colell o Mabel Lozano", dice Fran Gayo, comisario de la muestra de cine español Espanoramas. En su quinta edición, que tendrá lugar entre el 21 y 27 de febrero en Buenos Aires, la mitad de las películas seleccionadas están dirigidas por mujeres. "No se trata de corrección política ni de ajustar porcentajes, sino de reconocer una evidencia que refleja el estado actual del cine español", subraya Gayo.

Con el viento, de Colell, inaugurará el festival, con la presencia de su directora. Después de vivir tres años en Buenos Aires, donde completó su formación, esta joven cineasta se trasladó hasta el pueblo de su familia materna, en el norte de Burgos, para dar voz e imagen a esa España rural cada vez más despoblada. Colell considera su último largometraje, a caballo entre la ficción y el documental, una suerte de homenaje a la generación de sus abuelos y a una forma de vida que está desapareciendo con ellos. También participará en el festival Maider Oleaga, con su documental Muga Deitzen da Pausoa (Paso al límite), centrado en su llegada a una casa que en el pasado acogió una escuela secreta donde una mujer educaba a niños y adultos en euskera.

Retratos íntimos y familiares y también problemáticas que afectan especialmente a las mujeres están presentes en las cintas de estas nuevas directoras. Lozano filma a Miguel, un ex proxeneta y dueño de alguno de los más importantes macro burdeles de España, en su documental El proxeneta. Paso corto, mala leche, en el que describe la evolución de la prostitución y los mecanismos para secuestrar y someter a mujeres.

Comandante Arian, de Sotorra Clua, y Mudar la piel, de Ana Schultz y Cristóbal Fernández, se sumergen en cambio en historias de violencia: la primera tiene como trasfondo la guerra de Siria y la segunda la mediación entre el Gobierno español y la banda terrorista ETA.

La irrupción de muchas mujeres cineastas coincide con el impulso del movimiento feminista en todo el mundo. "Creo que es la única revolución que está ocurriendo ahora mismo. Es inamovible y no hay marcha atrás, independientemente de lo que vaya a pasar con las elecciones", opina el comisario del festival.

Otro de los aspectos destacados de la quinta edición es el número de directores noveles. Sólo José Luis Cuerda rompe con la regla, pero no así su mirada, que Gayo considera de las más jóvenes y rupturistas. Tiempo después, su última película, es una distopía ambientada en un futuro reducido a un rascacielos en medio del desierto. Parejas de guardia civiles que duermen juntos, barberos poéticos que se asesinan y un rey que manda pero al que no todos obedecen, entre otros personajes, se ven desestabilizados por la llegada de un vendedor de limonada.

La consejera cultural de la Embajada española, Pilar Ruiz Carnicero, destaca que por primera vez podrá verse cine infantil, con la exhibición de Los futbolísimos, de Miguel Ángel Lamata, y también películas en las distintas lenguas cooficiales de las comunidades autónomas: euskera, catalán y gallego.

Espanoramas es un ejemplo también de los vínculos entre el cine español y argentino, lleno de coproducciones y de influencias mutuas. En esta edición puede verse al actor argentino Leonardo Sbaragia en un rol protagónico en El desentierro, de Nacho Ruipérez. "Creo que hay pocos cineastas del denominado nuevo cine español que no reconozcan a Lisandro Alonso y pasa también a la inversa con directores españoles. Ahora por ejemplo están preparando una película codirigida Luis Patiño y Matías Piñeyro, que son completamente opuestos pero que habla de una especie de contaminación beneficiosa para los cineastas de ambos países", considera Gayo.

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