Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El médico de Zaplana ataca a los jueces y afirma que mantenerlo en prisión es “inhumano”

Los magistrados consideran que existe un alto riesgo de que el exministro se fugue si sale de la cárcel

Eduardo Zaplana sale de su vivienda en un coche junto a agentes de la Guardia Civil tras el registro en su domicilio de Valencia.

Guillermo Sanz, el médico del hospital La Fe de Valencia que trata al exministro Eduardo Zaplana ha criticado este domingo con sorprendente dureza a los magistrados que mantienen en prisión provisional desde mayo al antiguo dirigente del PP. El doctor ha calificado su criterio de "inhumano". Zaplana está acusado de una decena de delitos de corrupción y la fiscalía estima que existe un alto riesgo de que intente fugarse si abandona la cárcel, aprovechando la fortuna que presuntamente mantiene oculta en el extranjero.

"Los médicos no entienden de Derecho y los jueces no entienden de Medicina y menos de leucemia o trasplante. Sin embargo, todos deberían entender de humanidad. Y lo de Eduardo Zaplana es inhumano", ha escrito el doctor en un mensaje en Twitter.

Sanz, jefe de servicio de Hematología de La Fe también ha retuiteado un mensaje del grupo de investigación multidisciplinar de hematología y oncología del Hospital Morales Meseguer de Murcia sobre la misma cuestión, que afirma: "Un paciente tras un trasplante alogénico no puede mantenerse en esas condiciones, independientemente de su situación penal. ¿Para qué se hacen consultas médicas si no se siguen las recomendaciones facultativas?".

La defensa de Zaplana utilizó este verano un informe clínico de Sanz para solicitar que fuera puesto en libertad o pasara a estar bajo arresto domiciliario. El médico señaló que Zaplana tenía una "probabilidad de presentar una infección grave con riesgo vital en los próximos tres meses cercana al 100%", y advertía de que un retraso de "horas en un diagnóstico y tratamiento adecuado comprometería seriamente su vida".

La juez instructora del caso Erial, Isabel Rodríguez, y los magistrados de la Sección Quinta de la Audiencia de Valencia han rechazado las cuatro peticiones de excarcelación por motivos de salud planteadas por los abogados. La Fiscalía Anticorrupción se ha opuesto en todos los casos a la medida alegando riesgo de fuga y considerando infundados los argumentos esgrimidos por los letrados. Antes de ingresar en prisión, Zaplana mantenía una vida social muy activa y viajaba con frecuencia, mientras que en el centro penitenciario de Picassent está sometido a un seguimiento médico permanente, según el ministerio público.

Red de sociedades pantalla

El exdirigente popular está acusado de haber cobrado durante una década comisiones por las adjudicaciones del plan eólico valenciano y las concesiones de ITV que la Generalitat valenciana aprobó cuando él era presidente, entre 1995 y 2002, año en el que se incorporó al gabinete del expresidente José María Aznar como ministro de Trabajo. Zaplana se acogió en mayo a su derecho a no declarar en una causa declarada secreta. Con él fueron detenidas seis personas que supuestamente le ayudaron a repatriar y blanquear 10,5 millones de euros. Los bienes en los que el exministro habría invertido los fondos, entre ellos inmuebles, automóviles y una fastuosa colección de relojes, fueron decomisados por la juez instructora en junio, al considerar que proceden de su actividad ilícita.

La fiscalía cree que Zaplana, imputado por pertenencia a asociación ilícita y a grupo criminal, malversación, cohecho y prevaricación continuados, fraude en la contratación y fiscal, falsedad documental, tráfico de influencias y blanqueo, mantiene, sin embargo, mucho más dinero en el extranjero, oculto en una compleja red de sociedades pantalla y testaferros con ramificaciones en Panamá, Uruguay, Andorra y Luxemburgo. La juez está a la espera de recibir varias comisiones rogatorias —peticiones internacionales de información entre jueces—. Y al menos hasta que no las reciba, se mantendrá el secreto de las actuaciones, según fuentes próximas al caso.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información