
La palabra igualdad
Nunca, desde 1789, la palabra igualdad fue tan poquito. Si no conseguimos recargarla terminará por no significar casi nada

Nunca, desde 1789, la palabra igualdad fue tan poquito. Si no conseguimos recargarla terminará por no significar casi nada


Hay un mueble que es el corazón de mi hogar, un espacio casi tan íntimo como la cama, y es la gran mesa de la cocina

Son menos de dos minutos de recogimiento moral, en los que la vida y el mundo vuelven a cuadrar

Hay una frase que he leído y escuchado y que, por desgracia, a veces me he dicho: “Yo entonces era feliz y no lo sabía”


Es una de las palabras más falsas: sobre la mentira de que más allá estaba eso que nunca estuvo, que tampoco estará


Desde la pandemia hablamos más de la salud mental, de la urgencia y la magnitud del sufrimiento, pero no se hace nada

Los conflictos bélicos se construyen como castigo colectivo, una condena injusta, simiente de nuevos rencores

No todos los que tienen la razón política tienen la razón moral: a veces, los buenos hacen cosas malas (y los malos, buenas)


Nada más falso que dividir el mundo entre vencedores y perdedores. La vida es un continuo de altibajos

El tiempo, en efecto, va redimensionando la felicidad hasta que la felicidad ya consiste en que no te pase nada horrible

La palabra terrorista sirve para crear terror. Definir a algo o alguien como terrorista no necesita más argumentos; es, en sí, la condena


Solo se alcanzará la paz si alguien consigue seguir creyendo en ella, aunque nuestro cielo inclemente escupa fuego

Lo que más se asemeja ahora mismo a una tragedia política es la disputa entre israelíes y palestinos. Por eso es tan difícil resolverla

Butler demostró que los clásicos albergan lecturas revolucionarias para todas las épocas. ‘La autora de la ‘Odisea’ fue una audacia

Todo ladrón, después de obtener cuantos bienes materiales desea, aspira a comprar también la admiración y el respeto


Pasamos a ser personas incompletas. Es duro. Somos, está claro, perdedores, en un mundo que detesta la derrota

Si en España corrieran las armas de fuego con tanta facilidad como en EE UU, podríamos estar lamentando ya alguna matanza


Todavía nos resulta difícil convivir con la diferencia, reconocer su belleza y fortaleza, su variedad fabulosa y festiva

Necesitamos una nueva ley de partidos (y, de paso, una nueva ley electoral). La pega es que sólo pueden hacerla los partidos
