64ª FERIA DEL LIBRO DE MADRID
MIGUEL MORA | Madrid
Francia recuerda este año la impronta y el talento del que fue su referencia intelectual durante medio siglo, Jean-Paul Sartre (París, 21-6-1905 / 15-4-1980). El último gran difunto francés (hubo 150.000 personas en su entierro) hubiera cumplido este año un siglo, y el país que ayer dijo no a la Constitución europea revisa su pensamiento, sus novelas, su teatro y sus posiciones políticas, siempre controvertidas.
La tradicional conferencia de apertura de la feria estuvo ayer a cargo de Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española.
El hambre, la falta de agua y de luz, el expolio, el miedo, la muerte, todos los horrores del sitio de Sarajevo, que se iniciaron en mayo de 1992, son para el escritor Devad Karahasan (Duvno, Bosnia-Herzegovina, 1953) menos terribles que la destrucción sistemática de una cultura plural.
El poeta José Watanabe (Laredo, Perú, 1946), hijo de un inmigrante japonés, ha terminado su estancia en la Residencia de Estudiantes, de Madrid (www.residencia.csic.es) con la realización de un taller en el que han participado una veintena de jóvenes poetas sobre ejercicios desde el haiku, forma de poesía tradicional japonesa, y una conferencia sobre la racionalidad frente al haiku..
La fotografía de Gabriel Cualladó (Massanassa, Valencia, 1925-Madrid, 2003) significa "un cambio de lenguaje", según José Vicente Monzó, conservador de fotografía del Instituto Valenciano de Arte Moderno, de Valencia.