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El III Congreso del Español analizará la lengua y su identidad ante la globalización

Las peticiones han desbordado a la organización argentina, que ha admitido 2.900 matrículas

El idioma abocado a encontrar un lugar, un espacio y una identidad en medio de un mundo globalizado es el asunto que va a ser abordado desde múltiples perspectivas en el III Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebrará entre el 17 -día en que será inaugurado por el rey Juan Carlos- y el 20 de noviembre en Rosario (Argentina). La petición de matrículas se ha desbordado con 2.900 plazas de participantes que escucharán las exposiciones de 160 ponentes escogidos entre escritores, editores, académicos, cineastas, periodistas y empresarios de 25 países.

Un inmenso cruce, una gigantesca y fructífera reflexión es lo que se espera del próximo Congreso Internacional de la Lengua Española que va a celebrarse en la ciudad argentina de Rosario y que fue presentado ayer en Madrid por Carmen Calvo, ministra de Cultura; Rafael Bielsa, ministro de Asuntos Exteriores argentino; Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española (RAE); César Antonio Molina, director del Instituto Cervantes -cuya sede quedó ayer pequeña para la concurrida rueda de prensa-, y Magdalena Faillace, presidenta del comité organizador.

Será inaugurado por el rey Juan Carlos y los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner; Colombia, Álvaro Uribe, y México, Vicente Fox, así como por los escritores Héctor Tizón, Carlos Fuentes y el nonagenario pero activísimo Francisco Ayala, que intervendrá por videoconferencia.

García de la Concha se encargó ayer de explicar los grandes temas que van a ser abordados y desmenuzados en las sesiones del gran encuentro y también de recordar que será allí donde se presente la edición del Quijote que ha preparado la Real Academia Española y editará Santillana para la conmemoración del IV centenario de la publicación de la obra maestra de Cervantes, así como el Diccionario panhispánico de dudas, que fue cerrado la semana pasada en San Millán de la Cogolla por miembros de las 22 academias de español de todo el mundo.

Refuerzo de la diferencia

El tema que define el III Congreso del Español es Identidad lingüística y globalización. "La globalización genera el refuerzo de las diferencias, por eso consideramos que era el momento de sentarnos a reflexionar sobre ello", aseguró el director de la RAE. Para ello, han dividido los debates en tres grandes foros temáticos: "En el primero analizaremos los aspectos ideológicos de la identidad lingüística junto a la relación del español con otras lenguas con las que convive, las indígenas en América y las que se utilizan en España, que dan lugar a un patrimonio muy rico", dijo García de la Concha. La identidad en relación a la creación literaria y la relación del idioma con los medios de comunicación también pasarán a examen, adelantó el responsable de la RAE.

En cuanto a los participantes, un asunto que ha generado polémica y amenaza de abandonos después de que el comité organizador no invitara a Gabriel García Márquez al congreso, García de la Concha aseguró: "No ha sido la RAE la que ha seleccionado a los participantes, ha sido una tarea compartida bajo una preocupación esencial: que sea un congreso enormemente plural, con multitud de tendencias".

Rafael Bielsa, que contó que había celebrado una comida con García Márquez, aseguró que no fue por "desagravio". "Aprovechamos una escala en México para vernos con él, pero no ha sido necesario pedir disculpas por nada". Según el ministro de Exteriores argentino, existen varias categorías de no asistentes: "Los que no pueden ir por motivos de salud, los que nunca asisten a congresos y los que no van porque no les da la gana. García Márquez estaría en la de los que no van porque nunca asisten a congresos. Lo que es seguro es que a todos ellos los vamos a echar en falta", explicó Bielsa.

Carmen Calvo destacó que este acontecimiento es crucial para el Gobierno español: "Para nosotros tiene una extraordinaria importancia. Compartir nuestro espacio de la lengua es algo que representa una gran responsabilidad porque supone caminar por el mundo con una cultura propia, con valores y visiones de la vida compartidas", afirmó la ministra.

Habrá multitud de actividades paralelas a las sesiones, como un homenaje al escritor argentino Ernesto Sábato, y asistirán al congreso un enorme grupo de consagrados literatos, jóvenes escritores pujantes, prestigiosos ensayistas y maravillosos poetas lúcidos y comprometidos, desde Alfredo Bryce Echenique, Tomás Eloy Martínez, José Saramago, Juan José Millás, Luis Landero, Abel Posse, Cristina Peri Rossi, Nélida Piñon, Ernesto Cardenal y Jorge Edwards a los más jóvenes, Fernando Iwasaki o Jorge Volpi, entre otros.

Las sesiones podrán ser seguidas en directo por Internet en la página del Centro Virtual Cervantes (www. cvc.cervantes.es), un foro que ya ha acogido lo acontecido en los dos congresos precedentes de Zacatecas y Valladolid.

Polémica sobre la financiación

¿Quién paga la cuenta? ¿Sobre quién recae el gasto que supone el III Congreso Internacional de la Lengua Española? El desglose del presupuesto, 1.328.000 euros, fue objeto de polémica un tanto confusa y desviada ayer en la presentación en Madrid del encuentro, que va a tener lugar en Argentina. Fue una actitud defensiva y acrobática la que adoptó Rafael Bielsa, ministro de Asuntos Exteriores argentino, para no contar la parte del presupuesto que asumirá el Gobierno argentino. La polémica que existe en su país por el gasto, para algunos superfluo, que supone este encuentro cultural quiere evitarse. "¿Qué fondos aportará el Gobierno argentino y cuánto el español?". Fue la pregunta insistente que le plantearon a Bielsa sin que éste contestara en ninguna ocasión. "El Ministerio de Cultura aportará 130.000 euros", saltó Carmen Calvo. "¿Qué problema hay?", terciaba César Antonio Molina. "Todo va a ser cubierto, todo se va a pagar a medida que avance el congreso", aseguraba Molina. "El problema no es de fondos, es de fondo", se desviaba Bielsa. Los demás miraban para otro lado. Nadie quería asumir el riesgo ni el papelón de explicar una situación que es comprometida para el Gobierno argentino, que en su país cuenta que no va a gastar un peso en este acontecimiento, pero que no está dispuesto a admitir en España que le pagan la mayor parte de la cuenta. Los gastos correrán a cargo de instituciones culturales, ambos gobiernos y una lista enorme de empresas españolas con presencia en Argentina que van a patrocinar los actos. Lo que sí prometió Bielsa es compromiso por parte de sus paisanos: "Argentina asumió este compromiso antes de la crisis aguda, luego creímos que todo se ahogaba y después quisimos creer otra vez y reasumir lo acordado", aseguró. "Somos enfermos convalecientes ayudados en esta ocasión por España, pero si se cometen errores los asumiremos todos nosotros", dijo Bielsa. La ilusión es un hecho en un país necesitado de mucho apoyo y confianza: "El hambre por ver este congreso nos hace vivir como en vísperas de la salud".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de octubre de 2004

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