Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La lucha contra el fuel | CATÁSTROFE ECOLÓGICA

La Xunta admite que pasarán varios meses antes de que se pueda faenar en las Rías Altas

La prohibición de marisqueo en las Rías Bajas se mantendrá al menos hasta febrero

Santiago de Compostela

La marea negra ha empezado a remitir, pero aún está lejos el momento en que puedan reanudarse la pesca y el marisqueo en los casi 1.000 kilómetros de costa gallega donde la contaminación ha impuesto la veda indefinida. Al menos hasta el mes de febrero no empezará a estudiarse la posibilidad de permitir la recogida de marisco en zonas muy señaladas de las Rías Bajas, las que menos daños han sufrido. En las Rías Altas, la veda puede prolongarse aún varios meses, según admitió ayer el consejero de Pesca de la Xunta, Enrique López Veiga, tras reunirse con los representantes de las cofradías.

El alejamiento hacia el norte de la gran mancha que amenazaba la costa gallega alimentó el optimismo en los últimos días, y tanto la Xunta como el Gobierno central habían sugerido la posibilidad de que las faenas de pesca y marisqueo pudieran reanudarse en poco tiempo en determinadas zonas de las Rías Bajas. Pero las insinuaciones no fueron muy bien acogidas por las cofradías, que siguen sin sentirse seguras ante la gran cantidad de fuel disperso a lo largo de toda la costa y que temían que un levantamiento repentino de la veda desestabilizase el mercado hundiendo los precios.

La Xunta prefirió no forzar la situación y ayer, ante los representantes de los pescadores en Santiago, ni siquiera planteó la posibilidad de reanudar las faenas de modo inmediato. Es más, para evitar nuevos conflictos con el sector, López Veiga se comprometió a que su departamento no adoptará decisiones "por sorpresa" y consultará antes con los afectados, a pesar de que considera que está llegando el momento de "empezar a recuperar la normalidad".

El consejero no quiso concretar un calendario para la reanudación de las faenas y anticipó que se hará de "forma escalonada" porque se trata de una "operación compleja" tanto por la persistencia de la contaminación como por la posibilidad de que provoque una caída de precios. López Veiga sólo se atrevió a hacer algunos pronósticos indicativos. A partir de febrero, podría estudiarse la posibilidad de permitir el marisqueo en las Rías Bajas. Aunque en esas zonas los marineros lograron evitar una invasión masiva de fuel, sí han entrado pequeñas cantidades de chapapote, en su mayoría procedentes de los restos que se van desgajando de las rocas.

La reanudación de la pesca en esas áreas deberá esperar algún tiempo más, ya que los marineros suelen faenar en aguas próximas a las islas que protegen las entradas a las rías -Cíes, Ons y Sálvora-, muy dañadas por la contaminación. En cuanto a la zona de la Costa da Morte, asolada por la marea negra, y los alrededores de A Coruña y Ferrol, las conocidas como Rías Altas, la veda de la pesca y el marisqueo se tendrá que prolongar aún durante varios meses. Los pescadores quedaron satisfechos con las explicaciones de la Xunta. "El interés de todos es garantizar que lo que se ponga en el mercado sea totalmente fiable", manifestó Alicia Rodríguez, presidenta de los mariscadores de Moaña, en la ría de Vigo.

La pesca está prohibida en todo la franja de litoral gallego que comprende desde la frontera con Portugal hasta Cedeira, cerca del límite con el Cantábrico. La veda del marisqueo afecta a la misma porción de costa excepto la ría de Betanzos y una pequeña zona al norte de Ferrol. La única parte de Galicia donde los trabajos del mar prosiguen es en la costa de Lugo y una parte del norte de A Coruña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de diciembre de 2002