Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ACOSO A IRAK

EE UU planea crear un Ejército de iraquíes contrarios a Sadam Husein

Powell confirma que el objetivo de Washington es "cambiar el régimen político de Irak"

La Casa Blanca quiere crear una fuerza militar con iraquíes opuestos a Sadam Husein. La unidad contaría con unos 10.000 soldados, que serían entrenados por instructores del Pentágono en un lugar aún no decidido del golfo Pérsico y utilizados como exploradores y traductores en la cada vez más probable invasión de Irak. La guerra ya se ha convertido en el eje del debate político y preelectoral en Estados Unidos. El líder demócrata en el Senado, Tom Daschle, calificó ayer de escandaloso "el uso electoralista de la guerra" por la Administración republicana y por el presidente George W. Bush.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Tom Daschle, trató ayer de romper la estrategia republicana de ocultar los problemas económicos tras una cortina de belicismo y exigió al presidente George W. Bush que presentara excusas por decir, el día anterior, que los demócratas no se preocupaban por la seguridad de los ciudadanos. "El uso electoralista de la guerra es escandaloso", concluyó.

El proyecto de crear una fuerza iraquí, adelantado ayer por el diario Los Angeles Times, será presentado próximamente al Congreso. La Casa Blanca necesita autorización parlamentaria para invertir 92 millones de dólares a gastar en esas tropas auxiliares. "Todo el que quiera ayudar a Estados Unidos en su esfuerzo contra Sadam Husein merece una oportunidad para hacerlo", declaró Harem Mukhlis, uno de los fundadores del Movimiento Nacional Iraquí.

Una fuente de la Casa Blanca, no identificada, explicó al diario californiano que se había pensado inicialmente en formar una fuerza de choque con ciudadanos iraquíes, cuya función habría sido similar a la desempeñada por los muyahidín de la Alianza del Norte en Afganistán, pero que esa idea se había desestimado por el momento.

La Casa Blanca ha pedido a los dirigentes de la oposición a Husein que inicien el reclutamiento de voluntarios y que velen para que en la fuerza estén representados los tres grupos religiosos y étnicos de Irak: suníes, shiíes y kurdos. Se han registrado ya, sin embargo, algunos roces. Los dos grupos mayoritarios en Kurdistán, la región que ocupa el norte de Irak y el sur de Turquía, han protestado porque el Congreso Nacional Iraquí, el grupo más influyente en Washington, ha empezado a distribuir folletos de alistamiento en su territorio sin consultarles previamente. El Congreso Nacional Iraquí también ha recibido quejas diplomáticas de Turquía, poco interesada en que los kurdos iraquíes reciban una formación militar que en el futuro podrían utilizar para combatir contra Ankara en busca de un Kurdistán independiente.

[Las dos organizaciones kurdas que controlan el norte de Irak presentaron el martes por la noche un proyecto de Constitución para instaurar una federación árabe-kurda en ese país tras la eventual caída del presidente Sadam Husein, según informa Efe. El plan fue divulgado dos semanas después de que los dos grupos acordaran poner fin a una década de hostilidades armadas].

La guerra parece cada día más inevitable. El secretario de Estado, Colin Powell, confirmó ayer que Washington, a diferencia de sus aliados europeos, no estaba dispuesto a conformarse con el desarme completo de Sadam Husein. "Estados Unidos considera que la mejor vía para desarmar a Irak es el cambio de régimen político", declaró Powell a la BBC.

El belicismo de la Casa Blanca hace difícil el entendimiento con los aliados europeos y además crispa el debate político en Estados Unidos. George W. Bush y su vicepresidente, Dick Cheney, hacen un uso intensivo de la guerra en los actos electorales y tratan de ocultar todas las demás cuestiones bajo el ruido de sables. La oposición demócrata, deseosa de que se hable de la mala situación económica, del aumento de la pobreza y de la muy discutible gestión gubernamental, acusó ayer a Bush y Cheney de cometer "una bajeza" al proclamar en sus mítines que cada voto emitido a favor de los republicanos contribuiría a aumentar la seguridad de Estados Unidos.

El líder demócrata del Senado, Tom Daschle, exigió a Bush que presentara excusas por decir que la oposición no se preocupaba por la seguridad ni por las amenazas exteriores. "He visitado muchos cementerios militares, he visitado los cementerios de las playas de Normandía, y nunca he visto que en las lápidas de los soldados americanos muertos en combate se distinga entre republicanos y demócratas", dijo Daschle.

Bagdad defiende a los palestinos

El presidente iraquí, Sadam Husein, acusó ayer a Estados Unidos de permitir a Israel el desacato a las resoluciones de Naciones Unidas. 'Estados Unidos ha hablado recientemente de su interés en las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y en la ley internacional, y ahora le pedimos que aplique ese mismo interés a la entidad sionista', declaró Sadam durante una reunión de su Gabinete, retransmitida por la televisión nacional iraquí. 'La ley internacional y las resoluciones del Consejo de Seguridad han sido pisoteadas y nadie tiene nada que objetar, especialmente los estadounidenses', dijo el presidente iraquí. Sadam afirmó: 'Nuestro pueblo en Palestina es el más capaz de enfrentarse al enemigo sionista y es necesario decir que sin la confrontación popular con el enemigo, el resto de los mecanismos serán desconocidos'. Los países árabes han criticado a Washington por no ejercer presión sobre su aliado israelí para que cumpla las resoluciones de Naciones Unidas que le exigen que se retire de los territorios palestinos. El martes, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó, con la abstención de EE UU, una resolución que exige el fin del cerco al líder palestino, Yasir Arafat, en su cuartel general en Ramala.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de septiembre de 2002

Más información