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Aznar apoyará a Bush contra Irak incluso sin el amparo de la ONU

El presidente español expresa al presidente de EE UU su apoyo incondicional ante el reto del terrorismo

El jefe del Gobierno español, José María Aznar, notificó ayer a George Bush que a España le parece 'deseable' que se conforme una posición común en el Consejo de Seguridad de la ONU ante el desafío de Irak, pero que no es 'imprescindible', según fuentes de La Moncloa. En una conversación telefónica, celebrada a las cuatro de la tarde, Aznar aclaró a Bush que 'España está en un lado', en sintonía con la posición defendida por el presidente norteamericano, porque 'los españoles tenemos razones de peso para ello', en alusión al reto terrorista que padece este país.

Aznar, que, posteriormente, sobre las siete de la tarde, mantuvo otra conversación telefónica con el primer ministro británico, Tony Blair, recibió de George Bush explicaciones sobre las líneas sustanciales de su intervención mañana, jueves, en la Asamblea de Naciones Unidas, sobre la situación de Irak.

El presidente del Gobierno, que hoy expondrá públicamente su posición en la sesión de control del Ejecutivo en el Congreso, adelantó a Bush que España parte de la base de considerar el desafío de Irak, relacionado directamente con la lucha contra el terrorismo internacional. También recordó Aznar al presidente de Estados Unidos que 'nadie discute' que el régimen de Sadam Husein 'ha incumplido hasta 16 resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU'. Y le notificó que, a su juicio, hay 'indicios inquietantes' sobre la tenencia de armas de destrucción masiva por parte del régimen de Bagdad.

Con estos precedentes, Aznar dijo a Bush que España pretende que se agoten las vías diplomáticas ante esta situación y se conforme una posición común en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU, que apoye las medidas a tomar.

Pero también le comunicó al presidente norteamericano que si Sadam Husein hace caso omiso a las resoluciones del Consejo de Seguridad, la posición española estará decididamente 'en un lado', junto a Estados Unidos.

El presidente del Gobierno precisó a Bush que España es muy sensible al reto del régimen de Sadam Husein y al problema que plantea. En este sentido, le comunicó que, además de ser consciente de la importancia del reto de Husein, le ofrecía su reconocimiento por el apoyo que Estados Unidos presta a España en la lucha contra el terrorismo.

Aznar sostiene en su entorno más cercano que España nunca ha contado con tanto apoyo de Estados Unidos como ahora en la lucha contra el terrorismo etarra, en buena parte como consecuencia de la conciencia mundial, y de Norteamérica en particular, tras el ataque padecido hace un año contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono. 'En esta cuestión, ante los retos del terrorismo, no se pueden expresar dudas y ahora debemos ser coherentes con lo que pensamos y decimos', señala estos días el presidente del Gobierno, en alusión a su discurso político sobre la violencia etarra y el terrorismo, en general.

El Ejecutivo ha endurecido su posición en los últimos días porque el 13 de agosto la ministra de Exteriores, Ana Palacio, decía que 'el Gobierno español no comprendería que Estados Unidos recurriera de forma inmediata a la fuerza para acabar con el régimen de Sadam Husein' y añadía: 'La ONU debe asumir un papel protagonista y aún queda margen para presionar diplomáticamente a Husein'. Y hace tan sólo cuatro días, Palacio señalaba: 'Debemos insistir en que todavía hay mucho recorrido diplomático que tiene como origen una resolución de Naciones Unidas y que esa presión debe ejercerse y que nuestro objetivo final es salir al paso ante un peligro de armas de destrucción masiva, que es un peligro real'.

La Moncloa relativiza, en este momento, las resistencias de los países más concernidos a una intervención en Irak. Estima que Francia está variando de posición; que la inmensa mayoría de los países árabes odian a Hussein y que sólo Alemania, inmersa en una campaña electoral, plantea una oposición seria.

Por otra parte, el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, preguntará hoy en la sesión de control al Gobierno al jefe del Ejecutivo 'cuál es la posición del Gobierno español respecto de una posible acción militar de Estados Unidos contra Irak', informa Anabel Díez. El líder socialista ya intuye que en esta ocasión no habrá posibilidad de consenso entre Gobierno y oposición en política exterior tal y como ha procurado siempre; la última vez en el mes de julio a propósito de la crisis con Marruecos por el islote Perejil.

Zapatero anunció ayer ante su grupo parlamentario, en una reunión interna, su posición contraria. 'Pediré al Gobierno español que transmita a Estados Unidos el sentir contrario del Parlamento a una intervención militar porque no es momento de la guerra, sino del diálogo', dijo Zapatero a sus compañeros. En el PSOE, éste es el sentir generalizado, tal y como se puso de manifiesto ayer en el Congreso y el pasado viernes en una reunión del comité federal, máximo órgano de dirección de los socialistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de septiembre de 2002