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El abuso de antibióticos en pollos y cerdos daña la salud humana

Un comité de biólogos británicos advierte del riesgo de epidemias

El equipo de microbiólogos del Comité Asesor de Seguridad Alimentaria del Reino Unido ha llegado a la conclusión, después de dos años de investigación, de que el abuso de antibióticos y productos químicos que aceleran el crecimiento de las aves de corral y los cerdos afecta negativamente a la salud humana. Según dicho comité, las bacterias que atacan a estos animales resultan a veces intratables en las personas que las contraen porque se han vuelto resistentes a los antibióticos.

Infecciones como las provocadas por Salmonella o por la Escherichia coli podrían adquirir proporciones epidémicas de no brindarse a los granjeros otra forma de cuidar a sus animales.El comité ha observado que algunas variantes de la Salmonella no responden ya a los antibióticos en un 95% de los casos. Otros trabajos científicos citaron en el pasado la del tipo Typhimurium DT104, muy infecciosa y difícil ahora de curar. Hace 20 años sólo un 5% de los pacientes tenía problemas similares. Lo mismo ha ocurrido con algunas de las infecciones hospitalarias más comunes. Un 40% de las veces no responde ni siquiera a los tratamientos más fuertes, denominados de última generación.

"El uso de antibióticos en la crianza de animales destinados a la alimentación es una práctica común desde hace 60 años. Sin embargo, una mejor higiene y supervisión veterinaria conseguirían lo mismo con menos riesgos para la salud", dijo ayer Douglas Georgala, presidente del comité alimentario, que recibió del Gobierno británico el encargo de analizar el estado de las granjas avícolas y las explotaciones porcinas nacionales.

El hecho de que la Salmonella siga siendo endémica entre las aves de corral británicas subraya la importancia del estudio. La diarrea, vómitos y deshidratación que ésta produce la convierte en una amenaza para niños y ancianos, los dos sectores de población con el sistema inmunitario más débil.

Aunque el equipo de Georgala aboga por restringir el uso de antibióticos en las granjas, prefiere no recomendar al Gobierno que los prohíba. Los investigadores esperan que los veterinarios aconsejen mejor a los granjeros en lugar de proporcionarles productos químicos con tanta facilidad. La Asociación del Suelo, un organismo de expertos sobre temas agrarios y ganaderos, cree, por el contrario, que sólo tomando medidas drásticas podrá evitarse una "epidemia de enfermedades intratables transmitidas por los mismos animales que nos alimentan". Su propuesta para evitarlo es clara: habría que sacrificar a todos los ejemplares enfermos, incluido el ganado bovino si es preciso, en lugar de darles cada vez más medicinas.

En otro estudio elaborado por sus propios investigadores, y que fue presentado también ayer, la Asociación sugiere que los pollos y cerdos sobremedicados son mucho más peligrosos para la salud humana que las reses afectadas por la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o mal de las vacas locas. Resentida por las pérdidas derivadas de esa crisis, la Unión Nacional de Ganaderos se ha revuelto nerviosa al oírlo: "Deshacerse de las cabezas afectadas es absurdo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de agosto de 1999