Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
UNA NUEVA EUROPA

El desafío soviético

Para que haya inversiones extranjeras a gran escala en los países de Europa del Este tiene que pasar tiempo, pues han de cambiar completamente sus leyes civiles, mercantiles, fiscales, políticas, etcétera. Parece fácil. Pero es que en España todavía no hemos acabado de adecuar nuestro sistema a la Constitución de 1978. Y estamos en 1990. Es un proceso lento. Las inversiones van a ser lentas en Europa del Este. Todavía va a haber una gran corriente de inversiones en Europa occidental, en países como España, que están en el boom", explica Miguel Boyer.Además, no es que se vayan a desviar inversiones, sino que van a llegar nuevos capitales al Este, estima el ex ministro de Economía. Así, al hablar del ejemplo de Volkswagen, comenta: "Volkswagen va a hacer una inversión en Seat de 300.000 millones de pesetas, que ya está planeada. Lo que tiene previsto para Alemania del Este es adicional, aunque vaya a ser enorme

"Más me preocuparía si el proceso en la Unión Soviética fuese más rápido, pues el gran desafío no es tanto Europa del Este, que son países relativamente pequeños. El gran desafío va a ser al final, cuando la Unión Soviética evolucione -lo que parece inevitable- hacia una economía de mercado. La capacidad de absorción de la Unión Soviética y la inversión extranjera que necesita es de una dimensión tal que no tiene nada que ver con lo que es Polonia, ni Rumania, ni Bulgaria. Nos encontraríamos ante un problema, pues probablemente para entonces no quede dinero para realizar las inversiones que se requieren en la URSS". Y respira, pues "eso lleva un ritmo bastante más lento".

En cuanto a los empresarios españoles, Boyer comenta las dificultades de principio": "Esos países nos pillan lejos", y el empresario español "no está habituado a salir". No obstante, "habría que dedicarle más atención, sin duda, pues es una clarísima oportunidad".

¿Tiene interés personal Miguel Boyer, como presidente de Cartera Central, en este maremoto europeo? "La trascendencia del fenómeno es de tal magnitud que hay que considerar los aspectos políticos y macroeconómicos antes que como miembro de un grupo empresarial".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de marzo de 1990