Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

CEAR denuncia la arbitrariedad del Gobierno en las expulsiones de los migrantes detenidos

La ONG afirma que en muchos casos no se procede al reconocimiento de menores o víctimas de trata

Rescate de inmigrantes este lunes en Motril (Granada).
Rescate de inmigrantes este lunes en Motril (Granada). EFE

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha denunciado este martes que las autoridades gestionan "sin criterio" la llegada de nuevos inmigrantes según el número de personas o el destino. Una vez rescatados, "pasan a disposición de Guardia Civil y Policía Nacional como detenidos" y se internan "sistemáticamente" en Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) o en otro tipo de instalaciones, explica la ONG. En una segunda etapa, a menudo se procede a la expulsión o puesta en libertad de los migrantes "sin tener en cuenta su situación individual". CEAR denuncia que en muchos casos no se cumple el reconocimiento adecuado de menores o víctimas de trata y no se facilita la información necesaria para pedir asilo ni el acceso a los abogados y a los intérpretes previsto por la ley para gestionar su situación administrativa.

"La improvisación se ha impuesto como una forma de actuación en el Estado español en cuanto a la acogida de personas migrantes", sostiene Estrella Galán, secretaria general de CEAR. En la presentación del informe Los muros invisibles tras la frontera sur, que estudia los procedimientos de rescate y acogidas en distintos puertos de Andalucía y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla en 2017, Paloma Favieres, directora de políticas y campañas de la ONG, ha subrayado que el tipo de procedimiento que se aplica puede variar según la hora, el puerto y el personal disponible en cada destino. En la presentación se ha recordado que más de 28.000 personas han llegado por mar o por vía terrestre a España en 2017.

En cualquier caso los migrantes se detienen durante 72 horas por disposición judicial en un CIE o en calabozos, explica Favieres. La directora de campañas de CEAR critica las condiciones de las instalaciones portuarias donde desembarcan los migrantes y de los centros de detención, que en algunos casos llegan a ser "insalubres", según cuenta. "En Málaga hay un centro de detención subterráneo, con falta de iluminación. En Motril, en Almería y en Algeciras se interna a familias con menores", ha añadido. Tras la detención, el futuro de los inmigrantes puede tomar distintos caminos, según "el momento, la disponibilidad de plazas en los CIE o la nacionalidad de los migrantes", en palabras de Galán y Favieres. "Es una suerte de lotería", concluye la secretaria general de la ONG.

Viajar en una “patera de juguete”

La llegada de migrantes a España ha representado el año pasado un 13% del total de llegadas a la UE, según ACNUR. La mayoría de estas personas ha accedido al país por la vía marítima (cerca de 22.000), mientras que unas 6.000 han cruzado la frontera de Ceuta y Melilla.

Estrella Galán de CEAR cuenta que en la mayoría de los casos los migrantes viajan en peligrosas embarcaciones y en algunas rutas (en concreto la de Cádiz) utilizan “pateras de juguete” sin motor. Por ello, algunas de las personas rescatadas por las autoridades españolas presentaban quemaduras y heridas en las manos provocadas por la sal y el agua tras muchas horas de avanzar a remos, según Galán.

Debido a los acuerdos entre la UE y países como Turquía y Libia, algunas rutas en el Mediterráneo están cerradas o son más complicadas de recorrer. En consecuencia han aumentado los flujos migratorios en el Estrecho. Galán recuerda que las rutas rumbo a España más transitadas han sido las de Almería, Granada y Cádiz (un 70% de los migrantes rescatados).

"Nos hemos encontrado graves obstáculos para prestar una atención jurídica de calidad", denuncia Favieres. CEAR ha notado que en muchos lugares de acogida hay dificultades de acceso de los abogados para entrevistarse con las personas que han llegado y los procedimientos de los jueces varían según el juzgado. Los letrados se suelen reunir con los migrantes de forma colectiva y a veces también son colectivas las comparecencias ante el juez, según Favieres. La directora de campañas de la ONG denuncia que en algunos casos se usan autos de internamiento "tipo", "lo cual es de una gravedad impresionante", afirma.

La puesta a disposición de intérpretes para traducir información a los idiomas nativos de los inmigrantes depende de la disponibilidad del personal y en ocasiones se pide este servicio a alguno de los compañeros de viaje, según ha observado en el terreno CEAR. Esto "resulta extremadamente problemático en el caso de mujeres potenciales víctimas de trata que pueden viajar con sus tratantes", advierte la ONG. Pese a que muchas de las mujeres que llegan a España podrían ser víctimas de una red de prostitución, su identificación "en Almería, Málaga, Motril y Cádiz (Algeciras y Tarifa) es prácticamente nula", señala el informe Los muros invisibles tras la frontera sur.

Muchas veces no se proporciona la información adecuada para solicitar asilo, denuncia CEAR. Favieres sostiene que, cuando sí se empieza el trámite para la petición de protección internacional, se varía aleatoriamente entre el procedimiento "en frontera, más acelerado y menos garantista" y el procedimiento "en territorio". "Se han observado graves carencias en la identificación temprana de personas con necesidades especiales antes de su puesta a disposición de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado", añade la ONG.

El año pasado se batió el récord de llegadas a la península desde que hay registros. A lo largo de 2017 han arribado a las costas del país 22.103 migrantes y 193 han fallecido durante el viaje, según los datos de ACNUR. La ruta hacia España es la tercera por número de migrantes tras la italiana y la griega, con un aumento de un 165% de llegadas con respecto al año anterior. En todo el Mediterráneo se han contabilizado más de 170.000 llegadas y al menos 3.100 muertes, según la Organización Internacional para las Migraciones. 

Marruecos, principal país de salida de los migrantes

Marruecos es el país de procedencia de más de 19.000 de las 28.000 personas que han llegado a España en 2017, según Khadija Ainani, vicepresidenta de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH). Ainani explica que en este país hay principalmente migrantes subsaharianos, sirios y europeos. En su opinión, los primeros dos grupos buscan una vía de acceso a Europa y se quedan atrapados en Marruecos por falta de recursos.

Las autoridades marroquíes pusieron en marcha a partir de 2014 un plan de regularización de inmigrantes en situación ilegal, dividido en dos fases. Con este plan pretendían convertir a Marruecos de “policía de Europa” a país de integración y alejar a los inmigrantes del norte del país, donde actúan muchas redes de tráfico de seres humanos, según Ainani. Los datos oficiales ponen en manifiesto la presencia de 87.000 migrantes (0,25% de la población), de los que 40.000 se han regularizado después de 2014.

Ainani cree que la eficacia de los planes del Gobierno marroquí es “parcial” y muchos migrantes viven en situación de pobreza y marginación. Por eso buscan una salida hacia Europa, explica. Además, señala que la represión de las autoridades contra los disidentes de la zona del Rif empuja también a ciudadanos marroquíes a emigrar. Por las condiciones en las que se encuentra el país, muchas personas optan por la peligrosa vía de las pateras en el intento de llegar a España, asegura la vicepresidenta de AMDH.

Más información