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Lactalis no descarta que bebés tomaran leche contaminada desde 2005

25 niños se contagiaron entre 2006 y 2016 de la misma cepa de salmonela detectada el año pasado

Sede central de la empresa Lactalis en Laval (Francia).
Sede central de la empresa Lactalis en Laval (Francia). REUTERS

La misma cepa de salmonela detectada en una de las plantas de Lactalis el año pasado y que ha obligado al gigante lácteo francés a retirar millones de lotes de leche infantil en todo el mundo tras contaminar a una treintena de bebés, está también detrás del contagio de hasta 25 pequeños entre 2006 y 2016. Es más, se trata de la misma cepa que en 2005 provocó una epidemia de salmonelosis que afectó a otros 140 bebés en todo el país. Las conclusiones reveladas este jueves por el Instituto Pasteur de París no son nada auspiciosas para el grupo Lactalis, que este jueves advertía de pérdidas millonarias a causa del escándalo de productos posiblemente contaminados distribuidos en decenas de países, incluido España, donde hay un caso confirmado de un bebé con salmonelosis tras ingerir la leche infantil de la compañía francesa.

El Instituto Pasteur, entidad privada de referencia en el mundo de la salud, va más allá y dice que no descarta la posibilidad de que la bacteria responsable de las contaminaciones haya podido subsistir todos estos años en la planta de Craon, en el noroeste de Francia, de donde partieron los últimos lotes afectados y que Lactalis compró en 2006 a su antiguo rival Celia.

“Hemos podido probar que la misma bacteria del tipo salmonella agona está detrás de las dos epidemias de salmonelosis, la de 2005 y la de 2017”, dijo el director del Centro Nacional de Referencia de Salmonela en el Instituto Pasteur, François-Xavier Weill, en declaraciones a la Agencia France Presse. “Eso nos llevó a preguntarnos dónde podría haber residido la cepa durante los 12 años pasados”, agregó el bacteriólogo. “La única hipótesis científicamente plausible es que permaneció en la fábrica en cuestión”, agregó.

Las conclusiones del Instituto Pasteur parecen confirmar los peores temores del presidente de Lactalis, Emmanuel Besnier, quien en una entrevista publicada este mismo jueves en el diario Les Echos ya planteaba esa tesis y advertía de la posibilidad de que existieran más casos de salmonela no asociados hasta ahora a la planta de Craon. “No se puede descartar que bebés hayan consumido leche contaminada” desde 2005, reconoció.

Según Besnier, el pasado diciembre se descubrió que la bacteria, la misma de 2005, se hallaba en las infraestructuras de la torre de secado número 1 de Craon. En 2005, la planta todavía no pertenecía a Lactalis, que la adquirió un año más tarde. Según el relato del presidente del grupo lácteo en Les Echos y en una “carta abierta” publicada en la web de la compañía, unas obras realizadas en el suelo y los muros de esa torre a comienzos de 2017 “liberaron” la bacteria que hasta entonces había permanecido confinada y sin poder desarrollarse, pero que tras su liberación se diseminó por la planta y contaminó equipamientos móviles que servían para producir pequeñas series de leche infantil.

Besnier aseguró que los controles sanitarios de sus productos estaban en manos de “un grupo externo de referencia”, pero cuestionó la fiabilidad de los mismos. “Nos cuesta mucho entender cómo 16.000 análisis hechos en 2017 no detectaron nada. Dudamos de la sensibilidad de esas pruebas. No es posible que no hubiera ningún positivo”, señaló.

El presidente de Lactalis aprovechó la entrevista para anunciar la decisión “difícil pero indispensable” de cerrar de forma definitiva la torre de secado contaminada “por temor a una recaída, dadas las alertas de 2005 y 2017”. Además, adelantó que se reforzarán los programas de control de la leche infantil y que además las pruebas serán analizadas por un segundo laboratorio.

Besnier ha reconocido que la empresa perderá "varios cientos de millones de euros" por este caso y ha mostrado su temor a perder las licencias de exportación de forma temporal. El responsable del grupo lácteo ha admitido que "una parte importante" de la leche sospechosa en este episodio de 2017, que afectó a al menos 37 niños en Francia y al bebé español, mientras que hay un caso sospechoso en Grecia, "ha sido consumida" porque el producto recuperado supone menos del 50% del presuntamente afectado. 

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