
Mi Virgen y yo
Miro el Madrid que viene, con sus barrios invivibles para la gente normal, con el obsceno derroche de luces navideñas.

Miro el Madrid que viene, con sus barrios invivibles para la gente normal, con el obsceno derroche de luces navideñas.

El ‘bullying’ ha aumentado en la última década y ahora cuenta con el grave añadido del ciberacoso, que te persigue allá donde vayas.

Asumimos que solo la ciencia podía salvarnos de esta —y que la ciencia no es segura: ofrece probabilidades.

Sobrevivieron tres, los que esquivaron la heroína. Pienso con bastante frecuencia en todas esas madres que llenaban de flores los cementerios.


La verdad hace mujeres y hombres libres, mientras que la mentira sólo hace esclavos. Pero no soy optimista.

Columna de Juan José Millás.

Más bien se trata del deseo irrefrenable de ser americanos y de vivir como en su país, convertido en estúpido en este siglo.

Que las redes tienen una vertiente venenosa es algo de lo que hablamos constantemente sin hacer nunca nada.

Durante milenios se ha pensado que leer era un impedimento para la vida decente porque inspiraba deseos y fantasía.

Pero… si mi padre trajo este reloj a casa un fin de semana, ¿cómo iba a consentir yo que se lo llevara un chamarilero?
Cuando yo era chico no podía imaginar nada mejor. Ahora se dice sin fuego, sin deseo, como quien dice guay o chachi
Aquí al que saca la cabeza hay que atizarle, como en los juegos de patos de las ferias. Lo llevamos muy metido en la sesera
Lo más grave que le puede suceder a una sociedad libre y democrática es tener miedo a opinar en voz alta. Y a eso hemos llegado

Le has dado otra dimensión a mi concepción del universo lorquiano. Nos dejaste una investigación fundamental llena de un amor profundo
El más maravilloso premio es cuando el lector encuentra placer en un libro y lo usa para vivir de una manera más rica

Algunos herederos trabajaron para que aquello que sabías grande y no alcanzaste permaneciese como herencia y tu apellido firmara columnas
¿Cómo ninguna izquierda puede simpatizar con una revolución de señoritos ricos, de caciques a menudo corruptos y ladrones?
Elegiste un oficio que aspira a desafiar tabúes, a invitar a hablar, a desvelar los miedos encubridores
Este artículo va dedicado a los que siguen hablando. A los que no se callan frente a un dictador o frente a un jefe injusto
Hasta en el hoyo más profundo puede brillar la luz de la esperanza por más que le moleste a algún que otro carroñero.


¿Puede ser verdaderamente de izquierdas, y demócrata, quien hace distingos entre unas dictaduras y otras?
Para que funcionara, deberíamos dejar de abrazarnos de boquilla. Y devolverle a la palabra abrazo algo de su sentido.
Esas memorias se han leído durante décadas sin que nadie señale tal brutalidad. Así se crean esas cegueras sociales que lo permiten todo.

Obsesionados por un ideal irrealizable, olvidamos que la perfección es una cualidad de los objetos, nunca de las personas.