Carta blanca
Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

El centenario inolvidable de Agustín Penón

Le has dado otra dimensión a mi concepción del universo lorquiano. Nos dejaste una investigación fundamental llena de un amor profundo

Agustín Penón (Barcelona, 1920-San José de Costa Rica, 1976), en una imagen del documental <i>La maleta de Penón</i>, de TVE.
Agustín Penón (Barcelona, 1920-San José de Costa Rica, 1976), en una imagen del documental <i>La maleta de Penón</i>, de TVE.TVE

Querido Agustín, la pandemia nos ha dejado sin tu centenario. Miedo, olvido y fantasía (editorial Comares), el magnífico libro de Marta Osorio sobre tus investigaciones en la Granada culpable y aterrada de 1955, cambió mi universo lorquiano. Lo trastocó por completo y me enamoré de ti. Me enamoré de tu pasión, de tu generosidad, de tu perseverancia, de tu entrega pese al miedo y de ese afán desinteresado por descubrir el oscuro secreto por el que le sigue sangrando la herida al duende. Ese secreto que nos sacude y que nos duele a los dos en el mismo lugar.

Dejaste escrito: “… me pregunto si hay una manera eficaz de llegar al fondo de este asesinato. Creo que no la hay. El secreto de esta muerte se irá a la tumba con los pocos que lo conocen. Permanece enterrado ya bajo una enorme montaña de culpabilidad y de miedo. Un miedo que lo contagia todo, también yo lo siento ahora avanzar sigilosamente dentro de mí…”. Sin embargo, y pese al miedo, nos dejaste una investigación fundamental llena de un amor profundo.

Seguro que no has olvidado a Emilia Llanos, la gran amiga de Federico. Sólo accedió a hablar contigo y te ayudó hasta el final. Cuando te instalaste en Nueva York, Emilia y tú mantuvisteis una correspondencia fundamental que publicó después la editorial Comares en El enigma de una muerte. Te marchaste a Nueva York con tu famosa maleta para escribir la mejor biografía de Lorca. Es muy revelador lo que le confesaste a Jorge Guillén: “¿Así que está escribiendo un libro sobre Federico?”. “Escribiré ese libro sólo si puedo probar todos los datos y escribir un libro que el propio Federico aprobase”.

Antes de morir se la enviaste a William Layton. Gibson llegó a Granada una década después y supo de la existencia de la maleta. Se puso en contacto con Layton y acordaron que el hispanista se hiciera cargo de ella y escribiera tu libro. Una década después Plaza & Janés editó Diario de una búsqueda lorquiana. Libro que no convenció a Layton. Le propuso a la escritora Marta Osorio que se hiciera cargo de la maleta y ahí comenzó la aventura extraordinaria de Miedo, olvido y fantasía. Marta falleció en 2016 y la maleta pasó a sus sobrinos. Ella quería que estuviera en un centro cultural o museo de Granada. Después de cinco años, la maleta sigue en una notaría.

Te sentirás orgulloso de saber que Juan Carlos García de Polavieja e Isabel M. Reverte crearon Amigos de Penón y Marta Osorio. Ellos habían organizado un congreso internacional por tu centenario. La pandemia lo frustró. Yo me siento amiga y mucho más porque tú le has dado otra dimensión a mi concepción del universo lorquiano. Espero que este 2022, aunque con retraso, podamos celebrarte en ese congreso internacional.

Así que, querido Agustín, me niego a que seas un centenario olvidado. Prometo que —así que pasen otros 100 años— seguiremos sin olvidarte.


Regístrate gratis para seguir leyendo

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS