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Irresistible godello

En la página anterior, viñasde la variedad godello, en Valdeorras (Ourense).
En la página anterior, viñasde la variedad godello, en Valdeorras (Ourense).

Esta variedad gallega ha pasado de estar al borde de la extinción a convertirse en el estandarte de Valdeorras y conquistar nuevos territorios en Galicia y el Bierzo. 

No tiene la personalidad ni la acidez de la albariño, ni (hasta donde sepamos) una longevidad a prueba de bombas como las mejores viuras riojanas, o la intensidad de una moscatel. Pero, a su manera, la godello lo tiene todo si se cultiva en los lugares adecuados: carga aromática, estructura, untuosidad, persistencia y capacidad de envejecimiento. Además, responde bien a la crianza en madera y transmite el carácter del paisaje y de los suelos donde se cultiva.

Como las pronunciadas y elevadas laderas graníticas y arenosas de O Bolo, en el valle del Bibei (­Valdeorras, Ourense), que enamoraron al riojano Rafael Palacios a su llegada a la denominación de origen más oriental de Galicia a principios de los dos mil. Él supo trasladar todos estos ingredientes a la botella para crear una expresión única de la variedad en As Sortes, uno de los mejores blancos de España y el primer gran embajador de la godello por el mundo.

Cuesta creer que 25 años antes esta casta apenas cubría el 1% del viñedo orensano. La recuperación fue posible gracias a personajes como Horacio Fernández Presa, impulsor del Plan Revival y cofundador de la SAT Godeval; Teodoro Benéitez, esforzado viticultor que realizó la primera vinificación de la variedad en 1979 con cepas sueltas de su finca Falcueira y al que Palacios ha comprado muchas de sus parcelas, y bodegas privadas como A Tapada (Guitián) o Valdesil. Esta última conserva una viña godello plantada hacia 1885, justo después de la filoxera. Situada en el valle del Sil, la arteria central de la denominación donde dominan los suelos de pizarra, Pedrouzos es un espectáculo de cepas retorcidas y musculosas.

Valdeorras ya atrajo en la década de los dos mil a buscadores de grandes terruños, como Telmo Rodríguez y Pablo Eguzkiza, socios en la Compañía de Vinos Telmo Rodríguez, o al productor e importador de vinos españoles en Estados Unidos Jorge Ordóñez. Pero la llegada en la vendimia de 2014 de un peso pesado de Ribera del Duero como Pago de los Capellanes y, más recientemente, de la riojana Cvne ha hecho subir la cotización de las 370 hectáreas de godello acogidas a denominación y desplazar el interés hacia el resto de regiones donde se cultiva.

Al oeste y con una orografía mucho más abrupta, Ribeira Sacra ofrece una dualidad similar entre suelos graníticos y pizarrosos. Pese a que mandan las variedades tintas, hay buenos exponentes blancos como los parcelarios Lapena y Escalada, que firman Dominio do Bibei y Algueira respectivamente. En Ribeiro, con solo 60 hectáreas cultivadas, ya han aparecido los primeros monovarietales, aunque lo tienen difícil para competir con la complejidad que ofrecen sus mejores blancos de mezcla de uvas entre las que la godello es un ingrediente más.

La variedad es mucho más abundante en Monterrei, en la frontera con Portugal, donde alcanza maduraciones más altas y representó casi la mitad de la uva cosechada en 2020. Martín Códax, la cooperativa líder de Rías Baixas, hace tiempo que elabora en la zona, y el reciente acuerdo entre Bodegas Riojanas y Terra do Gargalo, la bodega en la que está implicada el diseñador Roberto Verino, deja claro el interés de los grandes grupos por ampliar su porfolio de vinos blancos. Incluso en Rías Baixas, donde domina de forma abrumadora la albariño, Mar de Frades, la bodega gallega del grupo Ramón Bilbao, se ha desmarcado con un Godello Atlántico de alta acidez y rasgos casi marinos.

Con casi 1,5 millones de kilos cosechados en 2020, el Bierzo es la siguiente frontera de la godello. En esta tierra de tintos de mencía, no hay bodega que se precie que no haya incorporado a su porfolio en los últimos tiempos uno o dos blancos elaborados con la nueva uva de moda. Y aquí también hay inquilinos llegados de fuera: el grupo Emilio Moro desde Ribera del Duero, únicamente interesado en producir blancos, y la familia García, de Mauro, que elabora ya uno de los godellos más caros del mercado con uvas de esta región bajo el paraguas VT Castilla y León. Todos tras la nueva gran dama blanca del viñedo español.

Louro

2019. Blanco. Valdeorras. Rafael Palacios. 100% godello. 14% vol. Precio: 15,50 euros.

Aunque todo buen aficionado debería probar un As Sortes en plenitud, Louro es la manera más accesible de acceder a la visión que Rafael Palacios tiene de la godello. Con una excelente relación calidad-precio y capacidad de desarrollarse en botella (probé un 2012 muy digno hace poco), 2019 debe ser una de las mejores añadas de la marca. Toques herbales, cítricos y fruta de hueso; preciso en boca, con tensión y volumen a la vez, y final levemente salino asociado a la naturaleza de ­sus ­suelos.

G Godello

2019. Blanco. Ribeira Sacra. Ponte da Boga. 100% godello. 13% vol. Precio: 12 euros.

La bodega del grupo Estrella Galicia ha creado una colección de vinos monovarietales que abordan casi todas las castas minoritarias de Ribeira Sacra. El godello se elabora a partir de varias fincas con el denominador común de sus suelos de pizarra, que aportan un final de boca levemente caliente, pero con gran personalidad. Muy conseguida la textura untuosa y la combinación de fruta blanca y hierbas finas en nariz. Incluye una etiqueta termosensible que avisa de la temperatura idónea de consumo.

Cal El Garbanzal

2019. Blanco. Bierzo. Verónica Ortega. 100% godello. 12,5% vol. Precio: 23,50 euros.
Este blanco criado en ánfora y madera despeja cualquier duda sobre la influencia del suelo en el vino. Elaborado a partir de una única parcela con un suelo calcáreo atípico en la región, 2019 es la primera añada que lleva el nombre del paraje (El Garbanzal) en la etiqueta. El perfil es mineral y afilado, con notas de tiza presentes desde la nariz, alta acidez y marcado carácter cítrico que se prolonga en un final de boca larguísimo lleno de sensaciones. Para aficionados con cierto recorrido en el mundo del vino.

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