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Esto dicen los defensores del agua cruda, la última insentatez que quieren poner de moda en Silicon Valley

Gastan hasta 30 euros por una garrafa y 12,5 euros por rellenarla

agua cruda silicon valley

Puede que estén a la última en cuanto a tecnología se refiere pero desde luego a los cerebritos de Silicon Valley parece que se les va la pinza a menudo a la hora de poner de moda determinadas tendencias. La más reciente: beber lo que denominan "agua cruda" (raw water) que no es más que agua de manantial sin esterilizar, sin filtrar y sin tratar que empresas como Live Water, en Oregón, y Tourmaline Spring, en Maine, están comercializando tal cual y forrándose con ello.

En concreto, la primera comercializa garrafas de 9,5 litros a 30 euros y pico, que pueden rellenarse por otros 12,5 euros. No son las únicas iniciativas en ese sentido. Otra start-up, esta de Arizona, llamada Zero Mass Water, instala en los hogares sistemas para captar agua de la atmósfera y evitar así beber agua del grifo. Y una tienda llamada Liquid Eden, que vende solo agua y está ubicada en San Diego, ofrece, entre otras opciones, agua libre de flúor y libre de cloro, según publica The New York Times en un amplio y reciente reportaje. Según la propietaria, venden más de 3.000 litros de agua al día, algo que va a más, dice, a medida que crece el "movimiento de conciencia del agua".

¿"Movimiento de conciencia del agua"? Bueno, según datos de la OMS, cada año mueren en el mundo más de 500.000 personas que, inmersas en ese movimiento de forma obligada e irremediable, contraen a diario diarreas fatales debidas a la insalubridad del agua. Pero el agua no potable transmite muchas enfermedades más, como cólera, disentería, tifus o polio, lo que en total, según Intermon Oxfam, causa la muerte anual de 1,5 millones de niños menores de cinco años.

Hoy todavía unos 663 millones de personas no tienen acceso a fuentes de agua potable, todo un logro, afirma la Organización Mundial de la Salud, porque se ha logrado bajar por primera vez por debajo de los 700 millones. Mientras, en otros lugares donde la gente vive muy por encima del nivel medio de vida (en San Francisco, gracias a Silicon Valley, el sueldo medio es de 5.800 euros netos mensuales, según un estudio de Deutsche Bank) hay gente que opta por beber directamente y a propósito agua no tratada.

"Desde 2010, la ONU reconoce el acceso al agua potable y el saneamiento como un derecho fundamental", afirma Natalia Funes, una de las coordinadoras del área del agua de Ecologistas en Acción. "Es una ardua lucha en muchos lugares del mundo, donde beber agua sin depurar causa enfermedades e incluso la muerte de miles de personas diariamente. Mientras, esta nueva moda de Silicon Valley consiste en sacar beneficio económico vendiendo agua sin tratar y a precios desorbitados. Es un absurdo que lo único que consigue es colaborar con la comercialización de un derecho fundamental".

Las razones que dan sus defensores

¿El motivo de tal despropósito? La desconfianza de la calidad del agua que sale del grifo, en especial el cloro y el fluoruro que se agrega y las tuberías de plomo que atraviesa. Los defensores del agua cruda sostienen además que el sistema de filtración vigente elimina los minerales beneficiosos del agua corriente y que el agua embotellada tradicional se somete a unos tratamientos que eliminan las bacterias saludables, los probióticos.

"Este tipo de comentarios son absurdos si tenemos en cuenta que la falta de agua potable causa más muertes que la guerra", dice el bioquímico y divulgador José Miguel Mulet, muy crítico con los posicionamientos pseudocientíficos de muchos productos y tratamientos alternativos. "Beber agua sin tratar es una papanatada, no hay por dónde cogerlo".

Donald Hensrud, director del Programa de Vida Saludable de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, declaró a The New York Times que lo que los partidarios del agua cruda ven como peligros son en realidad medidas de seguridad de gran importancia. "Sin tratamiento de agua, hay riesgos agudos y luego crónicos", dijo Hensrud, incluidas bacterias de E. coli, diversos virus y parásitos y compuestos cancerígenos que pueden estar presentes en el agua no tratada. "La razón por la que no sufrimos de ello es debido al eficiente tratamiento que hacemos del agua", añade.

Agua cruda: parásitos y arsénico

"Beber agua sin tratar es jugársela", añade el químico analítico Brais Abuin, que durante años ha sido responsable de un laboratorio donde se controlan parámetros medioambientales. "Además de los microorganismos ya nombrados —entre los parásitos hay un amplio abanico que puede introducirse en el cuerpo a través del agua de beber sin tratar, como huevos de nematodos y helmintos—, puede haber concentraciones de metales pesados en aguas totalmente naturales, entre ellos arsénico".

En la Comunidad de Madrid, sin ir más lejos, explica, "hay zonas en las que el agua subterránea tiene concentraciones de arsénico por encima de las que permite la ley de aguas de consumo. Ingerir este tipo de aguas con concentraciones elevadas de metales pesados puede producir desde insuficiencia renal hasta cáncer".

Por todo ello el agua que sale del grifo se somete a toda una serie de estrictos controles que aseguran su calidad para el consumo humano. "Controles que un agua cruda no pasaría", añade Abuin. "El saneamiento y el tratamiento del agua han sido unos de los elementos que más han mejorado la calidad de vida de las personas a lo largo de la historia, y el acceso a agua potable ha sido siempre crucial para el desarrollo humano evitando enfermedades y muertes. Por muchas dudas que pueda causar el tratamiento actual del agua, siempre es muchísimo peor su ausencia".

Un producto más del 'postpensamiento mágico'

En psicología y antropología, hay un término llamado "pensamiento mágico", que describe una forma de razonar basada en supuestos no demostrados científicamente e incluso sobrenaturales. En el pasado, eran propios de sociedades primitivas. Hoy, en cambio, proliferan entre las comunidades más ricas y con acceso a altos niveles culturales.

"Nadie está a salvo del pensamiento mágico", añade Mulet. "En los barrios más ricos de Los Ángeles, por ejemplo, a consecuencia del movimiento antivacunas las tasas de vacunación son menores que las existentes en países como Sudán del Sur".

Otro caso paradigmático es del de Steve Jobs, para Mulet "uno de los personajes más emblemáticos de Silicon Valley, quien optó por tratarse el cáncer de páncreas que padecía a base zumos. Para cuando quiso operarse ya era tarde. Son modas asociadas al estatus, tendencias que muchas personas quieren adoptar para aparentar un buen posicionamiento social". Y también, podríamos añadir, asociadas a un colectivo de personas con muy poca, o nula, memoria histórica. Habrá que seguir insistiendo porque, como dijo Carl Sagan, "demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento new age y el fundamentalismo religioso es un servicio a la civilización".

"Un caso paradigmático del pensamiento mágico es el de Steve Jobs, quien optó por curarse el cáncer de páncreas a base de zumos", José Miguel Mulet (bioquímico y divulgador)

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