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Los no tan temibles bramidos de los dinosaurios

¿Sabías que el T-rex no rugía abriendo sus fauces, o que se puede curar el alcoholismo con vino? Estas y otras cosas que no sabíamos en la sección de IDEAS

Los no tan temibles bramidos de los dinosaurios

Gracias al cine es imposible pensar en un dinosaurio sin que vengan a nuestra mente los temibles rugidos que emitían, por ejemplo, los T-Rex de Parque Jurásico. Pero la ciencia podría echar por tierra uno de los sonidos que más pesadillas ha provocado a pequeños y mayores. Según un estudio publicado por la revista Evolution, el sonido que emitían se asemejaría más al arrullo de una paloma que a los terroríficos y cinematográficos bramidos. Los investigadores han llegado a la conclusión de que los grandes reptiles que poblaron la tierra hace 200 millones de años se comunicaban con la boca cerrada, emitiendo un arrullo mucho más tranquilo que el que se imaginaba, y lo hacían con la boca cerrada, sin enseñar sus temibles fauces.

El vino puede curar el alcoholismo

La adición al alcohol es una de las enfermedades más extendidas, cuyo tratamiento suele consistir en la abstinencia. Dejar de beber de un día para otro es un gran reto que no todos logran superar en el primer intento. Para curar a estos enfermos y cambiar su relación con el alcohol, Ottawa (Canadá) ha puesto en marcha un nuevo tipo de tratamiento que consiste en suministrar una dosis controlada de vino a los alcohólicos cada hora para así cambiar su relación con esta sustancia, evitando el temido síndrome de abstinencia. La primera dosis de vino, de 200 mililitros, se sirve a las 7.30 de la mañana. A partir de ese momento los adictos reciben, cada hora, una nueva dosis de 140 ml hasta las 9.30 de la noche. Solo hay una condición para ser servido, no llegar nunca a emborracharse.

El sol sirve para fabricar cerveza a partir de orina

Bélgica es, por excelencia, uno de los países de la cerveza. Todo allí gira en torno a ella: desde centenarias fiestas universitarias llamadas cantus, en las que solo se permite la ingesta de esta bebida, a museos que reciben miles de visitas. Y ahora la ciencia presume de ir un paso más allá: destilar este elixir de la orina. Investigadores de la Universidad de Gante han creado un dispositivo que funciona con energía solar, y que es capaz de separar la orina en sus dos componentes principales: agua y fertilizantes. Y es con este agua con la que los investigadores planean realizar el zumo de cebada más famoso del mundo.

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