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Dos muertos y un centenar de heridos en una violenta protesta contra Duhalde

Los manifestantes rechazan el plan económico del Gobierno y las exigencias del FMI

La jornada de protesta convocada ayer en Argentina por el movimiento piquetero contra la pobreza y la política económica del Gobierno registró en Buenos Aires los incidentes más graves de los últimos meses: dos muertos, 90 heridos (cuatro de ellos graves), más de 160 detenidos y numerosos destrozos. Se trata de las primeras víctimas mortales en protestas desde que Eduardo Duhalde asumió la presidencia de la nación en enero pasado. El puente Pueyrredón fue el escenario de la mayor batalla campal, en la que la policía reprimió la acción de jóvenes encapuchados armados con palos.

Los dos muertos y una decena de heridos tenían impactos de bala. El Bloque Piquetero Nacional, que agrupa a desocupados y jubilados, algunos sindicatos radicales y grupos de izquierda, estaban detrás de la convocatoria de una nueva jornada de lucha, que tenía como ejes centrales el repudio del plan económico del Gobierno y de las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) y una serie de reclamaciones, como aumento de salarios y subsidios estatales.

El Gobierno advirtió durante la semana que esta vez impediría a cualquier precio el corte de carreteras, especialmente los accesos de Buenos Aires, lo que ha sido una práctica habitual en todas las protestas del movimiento piquetero de los últimos años. El subsecretario de Seguridad Interior, Carlos Vilas, anunció a primera hora de la mañana un importante operativo de control. "Las fuerzas de seguridad van a prevenir la violencia", aseguró. La realidad le desmintió con rotundidad pocas horas después, cuando las fuerzas de la Policía Federal, que rebasó sus límites de jurisdicción, policía de la provincia de Buenos Aires y de la Gendarmería se emplearon con inusual contundencia en la persecución de los piqueteros.

Cuando los manifestantes, muchos de ellos bien pertrechados para el enfrentamiento callejero, intentaron ocupar el puente de Pueyrredón, desde el barrio de Avellaneda, se desató la batalla. La gases de la policía levantaron grandes columnas de humo, mientras los disparos de bala (en teoría de caucho) empezaron a hacer mella en algunos manifestantes.

La violencia desbordó la capacidad de la policía, y numerosos vehículos, comercios y cabinas telefónicas quedaron arrasados. Dos autobuses fueron incendiados. Las escenas de violencia se reprodujeron en otros accesos de la capital federal, como el puente de la Noria, la avenida General Paz y la autopista Panamericana. En el hospital Fiorito, en Avellaneda, el trasiego de ambulancias con heridos a bordo duró hasta entrada la tarde. Dos de ellos, con impactos de bala en el tórax y la región lumbar, entraron sin respirar. Eran dos jóvenes de unos 25 años, indocumentados.

Impactos de bala

Un portavoz del centro sanitario explicó que una decena de heridos exhibía impactos de arma de fuego y tres de ellos, en estado grave, fueron operados. Numerosos familiares de supuestas víctimas se agolpaban a las puertas del hospital, lo que dio pie a escenas caóticas, con policías con cara de perro apuntando sus armas a los desesperados visitantes.

El diputado de izquierda Luis Zamora, candidato a la presidencia, que acudió a ver a los heridos, lanzó duras acusaciones contra la policía, cuya actuación comparó con la de los grupos de tareas del Ejército durante la pasada dictadura. Aseguró que los agentes "secuestraron a jóvenes en el hospital Fiorito, sin orden judicial, como en la época de la dictadura", y que camionetas de la policía bonaerense perseguían a manifestantes y piqueteros.

La jornada de protesta se dejó sentir en diversas provincias del interior, como Tucumán, Salta, Córdoba y Chubut, en las que hubo enfrentamientos. El origen de la protesta es el acelerado empobrecimiento, una lacra que aumenta desde 1994 y ha llegado a niveles dramáticos como consecuencia de la devaluación del peso, la subida de precios y el desplome de la actividad económica. Un total 18,2 millones de pobres (51,4% de la población) viven en 4 millones de hogares.

En los últimos cinco meses, la pobreza aumento en 3,8 millones de personas, según datos del Instituto de Estadística, lo que significa 25.000 nuevos pobres por día. El Indec considera pobres a las familias que ganan menos de 626 pesos al mes. Mientras en las calles se libraban violentos enfrentamientos, en las casas de cambio el dólar superaba los cuatro pesos, en una nueva escalada que se hará sentir en el coste de la vida.

Militantes de partidos de izquierda se congregaron anoche en la histórica Plaza de Mayo de Buenos Aires para protestar por la represión policial en medio de un fuerte operativo de seguridad. Frente al Congreso, se produjeron enfrentamientos entre la policía y manifestantes. Al mismo tiempo, Duhade encabezaba una reunión de su Gabinete, en la cual se analizan los incidentes ocurridos durante la jornada. La Central de Trabajadores Argentinos (CTA) ha hecho un llamamiento a la huelga general hoy para protestar por "la represión y el autoritarismo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de junio de 2002