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El Ejército de Colombia reconquista la base de las FARC en la zona neutral

Tres helicópteros del Ejército colombiano fueron alcanzados por el fuego de la guerrilla

El estruendo de aviones y helicópteros despertó en la madrugada de ayer a los habitantes de San Vicente del Caguán, epicentro de la antigua zona de distensión en el sur de Colombia. Tras una larga noche en vela ya a oscuras -la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) había atacado la principal central eléctrica de la zona- comprobaron que el Ejército había regresado al Batallón Cazadores. Los soldados, lanzados en paracaídas, recuperaron esa base, la más grande que abandonó el Ejército en la zona neutral hace más de tres años.

Tres helicópteros fueron alcanzados por las ametralladoras de la guerrilla y tres soldados, incluido un piloto, resultaron heridos en el operativo contra el Batallón Cazadores. El general Fernando Tapias, comandante de las Fuerzas Armadas, precisó que en un primer momento aún no se había 'consolidado' la toma de San Vicente del Caguán y proseguía la tarea de localizar minas y explosivos. 'Aún hay presencia de la guerrilla', reconoció el general. De esta manera continuó la Operación Tanatos, lanzada por el Ejército para recuperar los más de 42.000 kilómetros cuadrados de selva, montaña y llanos que sirvieron de escenario para el fracasado experimento de paz.

Hasta ayer habían llegado a San Vicente 22 personas desplazadas de las áreas rurales donde se han registrado los bombardeos. Sus testimonios dan cuenta de la existencia de muertos y heridos en El Rubí, una aldea situada a más de cuatro horas de camino del casco urbano. También dicen que muchos campesinos han emprendido a pie la huida. Ni el Comité Internacional de la Cruz Roja ni las autoridades habían llegado al lugar para poder confirmar estos hechos 'por razones de seguridad', como dijo a este periódico una funcionaria del pueblo. Su oficina preparó ya varios albergues, pues prevé un masivo desplazamiento .

'Las operaciones de combate se conducen tratando de no lesionar a la población civil, pero no se puede garantizar en forma absoluta que no haya daño colateral', dijo el general Tapias. Y ante la insistencia de la prensa, agregó: 'Eso no lo pueden garantizar ni las naciones con tecnología más avanzada'.

En el Ministerio de Defensa, donde desde hace dos días todos visten con el uniforme de campaña de tejido de camuflaje, los altos mandos presentaron con ayuda de vídeos, el resultado de las primeras horas de la ofensiva antiguerrilla que busca debilitar la infraestructura de apoyo logístico y financiero de las FARC: 13 objetivos cada uno con varios blancos (campamentos, depósitos de combustible, vehículos y maquinaria pesada) fueron atacados. Las FARC, por su parte, alcanzaron con armas antiaéreas a uno de los aviones atacantes.'Es una operación que requiere extrema prudencia por su complejidad', advirtió el general Tapias, quien aseguró que, aunque 'el interés no es ocultar nada', mientras la operación esté en marcha sólo se ofrecerá información reservada.

Colombia ya ha empezado a sentir los rigores de la guerra. Más de veinte horas sin luz sumieron en la oscuridad a 31 poblaciones de Huila. En Caquetá, la destrucción de una subcentral eléctrica ha afectado a toda la región. Otros 19 municipios de Cundinamarca y Tolima están sin teléfono por la voladura de una torre de comunicaciones. Y Medellín, la segunda ciudad del país, se puede quedar sin gas por el ataque contra un gasoducto. Bogotá y otras ciudades están militarizadas. En todo el país ha aumentado el número de carreteras en las cuales esta prohibido circular por la noche. Desde México, el portavoz de las FARC, Marcos Calarcá, ha anunciado que la guerrilla dará su respuesta a la ofensiva militar de su organización un grupo guerrillero de 17.000 hombres.

En otro frente de combates, un mayor del Ejército de Colombia y una cifra no precisada de guerrilleros de las FARC murieron ayer cuando las tropas cortaron el paso de una columna insurgente que pretendía ocupar un pueblo del noroeste del país, según fuentes castrenses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de febrero de 2002