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Putin anuncia que Rusia será flexible con el escudo antimisiles de Bush

El presidente ruso negociará con su homólogo norteamericano sobre el tratado ABM

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, considera posible llegar a un compromiso con Estados Unidos sobre el polémico Tratado contra Misiles Balísticos (ABM) como parte de una ecuación estratégica que combine nuevas posibilidades de modernizar los sistemas defensivos -ahora limitados por aquel tratado bilateral firmado en 1972- con la reducción del número de misiles. La posición de Rusia sobre este tema es 'flexible', dijo Putin en una entrevista con la cadena de televisión estadounidense ABC, difundida ayer de forma fragmentaria en la página de Internet del Kremlin.

En vísperas de la reunión con su colega George W. Bush, Putin aceptó que en el mundo han aparecido nuevos desafíos de seguridad y expresó comprensión por las inquietudes que éstos despiertan en Estados Unidos. Las palabras del presidente, que matizan y refuerzan distintos comentarios efectuados a diferentes niveles de la jerarquía rusa en las últimas semanas, son el último indicio de que Putin y Bush podrían llegar a un acuerdo sobre armas estratégicas y una modificación interna del ABM en su cita del día 13 al 15 de este mes en Estados Unidos.

Llegar a un 'compromiso' sobre el ABM es posible, según Putin, aunque 'sólo como resultado de intensas negociaciones'. 'Tenemos una determinada plataforma sobre cuya base podríamos lograr un acuerdo', señaló. Esto hace referencia, continuó, tanto a las armas ofensivas, sobre las cuales es posible llegar 'bastante deprisa' a un acuerdo mutuamente aceptable, como a los sistemas defensivos. 'Nuestra posición es bastante flexible. El Tratado ABM es importante, válido y útil, pero tenemos una plataforma de negociación común, a partir de la cual podemos lograr un acuerdo, o, en cualquier caso, eso espero', sentenció. Hasta hace poco, Putin y los dirigentes rusos se referían al ABM como la 'piedra angular' intocable de todo el sistema de desarme elaborado durante la guerra fría, que se basaba en la contención y en la destrucción mutua asegurada.

Tras mencionar el margen de maniobra que el ABM dio a la antigua URSS para instalar un sistema defensivo alrededor de Moscú y a Estados Unidos para hacer otro tanto en torno a su principal base nuclear, Putin dijo que en aquel tratado existen 'otros puntos' a partir de los cuales 'podemos conseguir enfoques comunes'. 'En el marco del tratado vigente', y 'sin transgredir su esencia', '[podemos] formular condiciones que nos permitieran responder adecuadamente a los desafíos modernos y que contribuirían a eliminar las preocupaciones de los dirigentes de Estados Unidos en el campo de la defensa estratégica', puntualizó.

Por otra parte, Rusia no espera 'ni preferencia ni pago' por su apoyo a Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo, dijo Putin, según el cual es de 'interés común integrar a Rusia en la moderna comunidad internacional en todos los sentidos de esta palabra, tanto en los sistemas de defensa como en los sistemas políticos'.

En su entrevista televisiva, el presidente manifestó que el Ejército ruso ayuda a Estados Unidos con información de sus servicios de espionaje y que Rusia ha ayudado a la Alianza del Norte con la entrega de armas por valor de 'muchas decenas de millones de dólares'. [La oposición armada afgana, apoyada por los bombardeos norteamericanos, ha hecho progresos en sus combates contra los talibanes y cada vez se encuentra más cerca de la estratégica ciudad norteña de Mazar-i-Sharif, según informó ayer el jefe del Estado Mayor adjunto, el general Peter Pace, informa France Presse].

Más difícil que Vietnam

Moscú, sin embargo, no va a enviar tropas a Afganistán, porque eso sería incluso 'más difícil' que enviar soldados a Vietnam para los norteamericanos. Según Putin, no existe confirmación documental de la existencia de fugas de 'tecnologías radiactivas' de origen ruso, a pesar de los muchos rumores sobre los intentos de vender secretos nucleares. En cuanto a las esporas de ántrax que se han detectado en EE UU, los análisis indican que no fueron producidas ni en la ex URSS ni en Rusia, señaló Putin. 'Los materiales de este tipo se guardaron siempre de forma segura en la URSS y ahora en Rusia', añadió el presidente, quien admitió que la literatura y el cine habían contribuido a la vocación de espía que le llevó al Comité de Seguridad del Estado (KGB) de la URSS.

Ayer se celebraba en Moscú el Siete de Noviembre, aniversario de la Revolución de 1917, una fiesta que, tras el derrumbe del sistema comunista en 1991, ha sido neutralizada y transformada en el día del Acuerdo y la Reconciliación. Además de los veteranos que conmemoraban el 60º aniversario del desfile de la plaza Roja en plena Guerra Mundial, los comunistas salieron a la calle a recordar la Revolución de Octubre. Entre los lemas novedosos de la manifestación, que llegó a reunir a unas 10.000 personas, figuraban las críticas al apoyo a Washington. Algunos simpatizaban abiertamente con Osama Bin Laden, como un individuo que portaba una pancarta con la inscripción 'Estupendo, Bin Laden, campeón'. El líder del Partido Comunista, Guennadi Ziugánov, acusó al 'imperialismo norteamericano' de querer utilizar la coalición antiterrorista para situarse en cabeza de un nuevo orden mundial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de noviembre de 2001