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Los editores españoles aprovechan Liber 2001 para conquistar Chile

600 editoriales de 17 países se reúnen en Madrid en la Feria Internacional del Libro

La reina Sofía cautivó ayer a los editores españoles durante la inauguración de la 19ª Feria Internacional del Libro, Liber 2001. "No habló, pero su presencia fue muy significativa, sobre todo teniendo en cuenta la muy escasa atención que el Gobierno de José María Aznar ha prestado hasta ahora al mundo editorial", en opinión de uno de los directivos de la Federación de Gremios de Editores de España, que organiza la feria. La visita de la Reina quitó el mal sabor de boca que les dejó el año pasado en Liber 2000, en Barcelona, el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, que, en su parlamento, puso en duda la creatividad de los editores españoles, así como su falta de objetivos.

Acompañada por las ministras de Cultura de España, Pilar del Castillo, y de Chile, Mariana Aylwin, y por el presidente de la Federación de Gremios de Editores de España, Emiliano Martínez, la Reina se dirigió, en primer lugar, a la caseta de Chile, país invitado en esta edición, donde la saludaron con bailes regionales. De allí se trasladó directamente a la de Santillana, donde fue saludada por el presidente de PRISA, Jesús de Polanco, e Isabel de Polanco, consejera delegada del grupo Santillana, quien le entregó los libros Nuestra señora de la soledad, de Marcela Serrano, El hilo azul, de Gustavo Martín Garzo, y El arte contemporáneo, de Francisco Calvo Serraller. Doña Sofía visitó a continuación todas las casetas de la feria, deteniéndose especialmente en las de Paidós, Océano, SM y Random House Mondadori. Según sus editores, la Reina está muy al día de lo que se publica en España.

La apertura de Liber, que inaugura la temporada editorial en España, fue una fiesta en la que no faltaron canapés, cava y copas de rioja. Hubo unanimidad en que las mejores croquetas fueron las de Edhasa. Su director, Daniel Fernández, no paró de hablar de su libro estrella, 100 años de socialismo, de Donald Sassoon. Noticias no faltaron. Planeta, por ejemplo, recordó que este año, en el que celebran el 50º aniversario de su popular Premio Planeta, se entregará el día 18 de octubre y no el 15, como es tradicional. Este cambio viene marcado por el calendario de los Reyes, que presidirán el premio. También se anunció que en 2002 se celebrará una semana del libro alemán en España, porque, en opinión de los editores de ese país, en España no se presta demasiada atención a los autores alemanes.

Los ojos de los editores españoles están puestos en Chile, país al que exportan libros por un valor de alrededor de 4.000 millones de pesetas. Éste es uno de los principales motivos que ha impulsado a los organizadores de Liber a que sea Chile el país invitado en esta edición, que se clausurará el próximo fin de semana. Durante estos días los editores de uno y otro país abordarán el tema de la grave piratería que sufre Chile. "Que se lo digan a editoriales como Tusquets o Paidós, que son auténticas víctimas", explicó Antonio María de Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores. También hay un motivo político en la elección de Chile, como país invitado: el caso Pinochet, en el que el juez español Baltasar Garzón ha tenido un papel relevante. "Se ha producido mucha tensión, pero no queremos que se confunda la política con la literatura y ésta es lo más importante", dijo De Ávila.

Emiliano Martínez destacó la importancia que esta feria tiene para el sector editorial español y que es la antesala de la Feria Internacional de Francfort (Alemania). Entre otros países asisten a esta edición, además de casi todos los latinoamericanos, Japón, Egipto, Taiwan, Marruecos y Libia. La presencia de los editores estadounidenses se ha visto mermada por las dificultades que tienen para viajar después de los atentados terroristas en Estados Unidos el pasado día 11 de septiembre.

En esta edición habrá calma, porque las intenciones del Gobierno español de liberalizar los descuentos de los precios de todos los libros se han reducido a los de texto, por ahora, aunque los editores no bajan la guardia por si acaso. Les ha tranquilizado también que la anterior campaña de descuentos no tuvo demasiado éxito en las grandes superficies. Temen, sin embargo, que este año estarán mejor preparadas para ofrecer un buen servicio a los clientes.

Trabajo en serio

El feliz invento de la editorial Lengua de Trapo de reunir en Madrid a escritores del otro lado del Atlántico sigue viento en popa y va a más. Este año, el II Congreso de Nuevos Narradores Iberoamericanos tratará los temás más interesantes relacionados con el mundo de la edición. Por ejemplo, el debate sobre el Territorio de La Mancha, ¿un espacio común o una suma de provincias?, uno de los aspectos que más preocupan a autores de las dos orillas, pues la incomunicación literaria entre unos y otros es uno de los problemas más difíciles de solucionar. Intervendrán editores de las más importantes empresas españolas, que abordarán también si se editan libros para leer o libros para vender. El futuro de la narrativa, que abordará asuntos como la ciencia y la literatura, convergencias y divergencias, la novela sin hérores y el paisaje después de la modernidad, será uno de los temas centrales del encuentro. Como también el español que se habla y se escribe en los dos lados del Atlántico. Una mesa redonda de libreros y lectores se supone que dará mucho que pensar a los editores iberoamericanos. También tendrán un espacio propio los agentes literarios, así como el trabajo que desarrollan los suplementos y las revistas literarias. La narrativa y la transgresión o los nuevos códigos de la literatura ocuparán un lugar de honor en los temas a desarrollar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de octubre de 2001

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