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Veterinarios gallegos denuncian que la Xunta retiene análisis de reses sospechosas

Los facultativos recuerdan que desde marzo no se ha hecho público ningún caso de 'vaca loca'

Santiago de Compostela

La Consejería de Agricultura de la Xunta respondió a través de una nota en la que 'rechaza la ocultación de datos' y muestra 'su confianza total en la profesionalidad' del laboratorio de referencia de Lugo, que realiza los análisis de toda Galicia. Sin entrar en más detalles, el Gobierno gallego reitera los argumentos que repite desde hace meses: en Galicia se han hecho más tests que en ninguna otra comunidad española (46. 402 hasta ayer) y la Xunta nunca ha tenido la intención de minimizar el 'alcance real de esta patología'.

Entre principios de diciembre y finales de marzo aparecieron en Galicia 21 casos de vacas locas, la mitad de los de toda España. El último positivo se hizo público el pasado 28 de marzo y, desde entonces, la enfermedad parece haberse esfumado de la cabaña ganadera gallega. ¿Cuál es la razón? La Xunta alude a que en este periodo ha comprado 12.000 vacas de más de 30 meses para su destrucción sin análisis previo. 'Aun así, estadísticamente es muy improbable que llevemos 12 semanas sin un solo caso', asegura el diputado autonómico del PSdeG-PSOE Francisco Sineiro, una impresión que comparten expertos consultados por este diario.

Los socialistas plantearon la cuestión el pasado jueves, durante una de las sesiones de una comisión especial creada en el Parlamento gallego para el estudio y el seguimiento de la EEB. Uno de las personas que comparecía ante los diputados, Manuel Mariñas, portavoz de la Plataforma de Veterinarios Oficiales de Galicia y profesional adscrito a la Consejería de Sanidad, ofreció una explicación.

Mariñas dijo tener constancia, por informaciones de compañeros suyos, que de dos de los principales mataderos de Galicia salieron en las últimas semanas muestras para el análisis de 17 reses cuyos resultados nunca han sido comunicados. El método de los tests rápidos o priónicos permite establecer un primer diagnóstico en menos de 24 horas, aunque los análisis pueden retrasarse algo más si se acumula el trabajo en el laboratorio. A partir de los datos que han confirmado, los veterinarios calculan que las muestras que salieron de todos los mataderos de Galicia sin que se conozca aún el resultado deben oscilar entre 30 y 50.

Según Mariñas, la Xunta envió en primavera una circular a sus veterinarios en la que impartía instrucciones para que si los resultados de un análisis se retrasaban más de seis días, se procediese a la destrucción de la carne. El representante de los veterinarios se cuidó de advertir que ninguna de las reses sospechosas pasó a la cadena alimentaria. 'Sospechamos que los están reteniendo para hacerlos públicos cuando más les convenga', declaró Mariñas ante los diputados.

El momento podría ser a partir de mañana, cuando entrará en vigor la obligatoriedad de hacer los análisis a todas las reses sacrificadas y no sólo a las que se destina al consumo, como ocurría hasta ahora. La Xunta ha advertido de que la implantación de esta norma incrementará el número de casos.

El Gobierno de Baleares comunicó anoche el cuarto caso de vaca afectada de encefalopatía espongiforme en la isla de Menorca y en conjunto del archipiélago, informa Andreu Manresa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de junio de 2001