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El dedo y Pinochet

"Le voy a recordar, general Pinochet, que el día del plebiscito de 1980 dijo que no sería candidato en 1989. Y ahora le promete al país otros ocho años con torturas, con asesinatos, con violación de derechos humanos. Me parece inadmisible que un chileno tenga tanta ambición de poder".Mirando fijamente a la cámara, con el dedo índice levantado y dirigiéndose al dictador a través de la pantalla, Ricardo Lagos pronunció estas palabras el 25 de abril de 1988, seis meses antes del plebiscito que frustró los planes del general Pinochet de perpetuarse en el poder. La imagen recorrió Chile, el dedo de Lagos todavía es recordado por quienes combatieron la dictadura y por quienes la defendieron.

Aquella noche, Ricardo Lagos inició, quizá sin saberlo, una carrera que, si los imponderables no la tuercen, le llevará hasta el palacio de La Moneda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de junio de 1999