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Un fiscal pide la detención inmediata del exdictador argentino Massera

El almirante retirado Emilio Eduardo Massera puede seguir los pasos de su compañero en la Junta Militar argentina Jorge Rafael Videla, hoy en la cárcel, tras la petición efectuada ayer por el fiscal Miguel Osorio para la inmediata detención del exdictador, a quien acusa del delito de intimidación pública, castigado con hasta cuatro años de cárcel. El fiscal pide que Massera explique cuanto antes al juez Jorge Urso sus recientes declaraciones en las que se refirió al malestar en las Fuerzas Armadas, y se jactó de participar en cabildeos -término que en la jerga militar es sinónimo de conspiración-. El ex almirante reivindicó, asimismo, la figura de Videla, de quien dijo ser un incondicional a quien defendería hasta la muerte, tachó de homosexuales a algunos generales de la actual cúpula militar que no saben lo que dicen, y repartió amenazas a la clase política.Miguel Ángel Arce, abogado del exdictador, señaló anoche que las referidas declaraciones no constituyen delito alguno y subrayó que su defendido está a disposición de la Justicia, por lo que en caso de ser citado por el juez, acudirá inmediatamente. Massera ya fue condenado en el juicio contra las juntas militares de 1985, aunque no cumplió la sentencia al ser indultado en 1990 por el presidente Carlos Menem. No puede salir de Argentina desde que el juez Baltasar Garzón dictó una orden de captura internacional en su contra.

Por su parte, el juez Roberto Marquevich, que el pasado 9 de junio ordenó la detención e ingreso en prisión del ex general Videla por el delito de sustracción de hijos de desaparecidos, podría retrasar hasta la semana próxima la resolución sobre el futuro del detenido, hasta estar plenamente seguro de que su dictamen no tiene puntos débiles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de junio de 1998