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Garnacha y malvar

La vendimia ha comenzado en Madrid

Las navajas jardineras han comenzado a segar los racimos de uvas en los campos de vides de Madrid. Es la vendimia. En la Comunidad lleva ya una semana en marcha y se espera que la cosecha alcance las 60.500 toneladas de uva, aunque la producción final de vino no superará los 47 millones de litros. La mala sombra de las heladas caídas en el mes de mayo y del pedrisco que ha azotado en los últimos días parte de la subzona de denominación de Arganda hacen prever que este año la producción de caldos sea un 30% inferior a la de la campaña anterior.

Es vendimiario. Los franceses, avezados en esto del cultivo de caldos, pusieron así a su primer mes revolucionario a sabiendas de que entre el 21 de septiembre y el 22 de octubre los campos de vides se tornaban en un hervidero de braceros cortando uvas y en un revolotear de avispas en busca de los olorosos racimos.En Madrid, para no ir tan lejos ni en el tiempo ni en el espacio, la época de recolección ha comenzado. Arganda, Navalcarnero y San Martín de Valdeiglesias son las tres subzonas que componen la denominación de origen Vinos de Madrid. Son tierras donde las extensiones de viñedos con uva apta para la transformación ocupan alrededor de 29.000 hectáreas.

Esos campos están ya llenos de vendimiadores, cuyo número por el momento se desconoce. Eso sí, se sabe que cobrarán 5.000 pesetas por jornada. Pero muy pocos serán de Madrid. De hecho, en la campaña de 1989 fueron los polacos, sobre todo, y extranjeros de otras nacionalidades residentes en Madrid los que cargaron sus espaldas con los cestos de uvas. La vendimia de Francia sigue teniendo mucho tirón entre los españoles.Un millón de litrosEn Madrid se embotellan un millón de litros al año, destinados fundamentalmente al consumo de la propia región. No obstante, los viticultores están ahora empeñados en conseguir vinos de crianza, que pueden tener mejor salida en el mercado que el caldo a granel.

Garnacha y malvar. Éstas son la dos uvas más apreciadas de la región. La mayor producción de garnacha, uva tinta, se concentra en Navalcarnero y San Martín de Valdeiglesias, en tanto que la uva blanca, malvar, es específica de la zona de Arganda.

Este año, los precios fijados para la uva blanca son de 1,5 pesetas por kilo y grado, mientras que la tinta puede variar entre las 2 y 2,5 pesetas por kilo y grado. Estos precios son sensiblemente inferiores a los pagados por la cosecha pasada, sobre todo para la blanca, que ha bajado 50 céntimos su cotización, según datos del Consejo Regulador de Vinos de Madrid.

La producción media de uva durante los últimos 10 años ha sido de 50 millones de litros, mientras que el número de bodegas sobrepasa las 44, si bien sólo 28 están acogidas al consejo regulador de vinos de origen.

La ausencia de plagas y las aceptables condiciones meteorológicas permiten que la uva sea de calidad. Sin embargo, los excedentes y el bajo consumo de vino hacen que la cosecha no sea rentable. Por ello, los agricultores no podrán conseguir de sus campos que la palabra vendimia les proporcione la última de sus definiciones del diccionario: provecho o beneficio abundante.A granel en CaliforniaLos vinos de Madrid apenas son conocidos por los madrileños, mientras que en el Norte, sobre todo en Bilbao, sí se bebe de este vino a granel. Y, curiosamente, lo mismo ocurre en un restaurante de California, que reclama vinos de la región para alternarlos con los suaves caldos de uva italiana de la tierra del surf y Falcon Crest. Incluso, el pasado mes de mayo, una revista mundial de vinos catalogaba al de Madrid, joven y afrutado generalmente, como el mejor del mes.

Los tintos, rosados, blancos y mostos embotellados compiten en el mercado con los de La Rioja y los de La Mancha. "Aunque nuestros caldos jóvenes son de gran calidad, es lamentable que mucha gente piense que no tenemos vino; sin embargo, hay tanto como en La Rioja", señalaba Antonio Benito, bodeguero de Colmenar de Oreja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de septiembre de 1990