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El Gobierno ordena la devolución de 44 obras de Sijena a Aragón

El ministro de Cultura asume las competencias de la Generalitat catalana en aplicación del artículo 155 y responde al juez

Tres sepulcros de monjas y prioras de Sijena que se conservan en el museo de Lleida. VÍDEO: ATLAS

El ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, ha decidido que los bienes históricos del monasterio oscense de Sijena guardados en el Museo de Lleida sean devueltos a su lugar de origen. Al requerimiento enviado por el juez, el ministro, ahora responsable de la Consejería de Cultura de la Generalitat tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución, dará la orden de que las piezas sean devueltas. Así podría cerrarse un largo litigio patrimonial que enfrenta a Cataluña y Aragón.

El Gobierno dará instrucciones al Departamento de Cultura de la Generalitat para que se entreguen los objetos que faltan, entre ellos tres ricas cajas mortuorias de las monjas y prioras de aquel convento, consideradas piezas únicas, además de unos altorrelieves en alabastro policromado, unas piezas que datan de los siglos XIV al XV y las monjas se llevaron consigo cuando se trasladaron a Cataluña. Allí lo vendieron a la Generalitat por un total de 105 millones de pesetas (más de 631.000 euros), sin informar de ello, como era preceptivo por su protección en virtud de su valor patrimonial.

Méndez de Vigo solicitará información a la Generalitat para conocer la ubicación de las 44 obras y la fecha de entrega. “Yo creo que cumplir una decisión judicial no es añadir nada al fuego”, dijo el ministro. “Lo sorprendente es que alguien no cumpla con las decisiones judiciales”, añadió.

El juez instructor pidió el pasado 15 de noviembre al ministerio que se pronunciara sobre la entrega de las 44 piezas que faltan por devolver de un total de 97, tras no encontrar respuesta en sus antecesores en el cargo, los consejeros Santi Vila y Lluís Puig. La petición buscaba cumplir en su totalidad una sentencia de 2015 que obliga a la Generalitat a devolver esos objetos procedentes del convento aragonés; un pleito distinto del que también enfrenta a ambas comunidades por las pinturas murales de la sala capitular del mismo monasterio de Sijena, que también se exponen en la comunidad catalana.

En la providencia del juzgado de hace dos semanas, el magistrado Antonio Martín González, que sustituyó a Carmen Aznar hasta que se nombrara a su sucesor, recordó al ministro que en caso de no ordenar la entrega inmediata de las 44 obras podría acabar como los dos consejeros catalanes, procesados por desobediencia. Y le advirtió de que si desoía el requerimiento enviaría a la policía para recuperar estos bienes.

Tras conocer la decisión ministerial, la consejera de Cultura de Aragón, la socialista Mayte Pérez, aseguró que se trata de una noticia “muy esperada ya que llevan mucho tiempo tomando el pelo a Aragón”. “Ahora estamos más cerca de tener estos bienes después de tanto tiempo luchando. Sería una muy buena manera de acabar el año”, dijo la consejera, que a media tarde de ayer aseguró que había hablado con el ministro y le había ofrecido toda la información necesaria, en cuanto al número de piezas y al lugar donde están —el Museo de Lleida— para así agilizar los trámites. “Le vamos a ayudar a hacer el trabajo. Nosotros tenemos preparado un equipo de técnicos para hacernos cargo de las obras ahora mismo”, aseguró.

Las piezas de alabastro de Sijena reclamadas
Las piezas de alabastro de Sijena reclamadas

Integridad de la colección

Sin embargo, su compañero de partido, el alcalde de Lleida, Àngel Ros, ha pedido al ministro de Cultura que aplique “el criterio de prudencia” y no ejecute la sentencia. Considera que se debe tener en cuenta el derecho y deber de Lleida de “proteger la integridad y estabilidad de la colección del museo”, añadió el socialista.

Desde Bruselas, el exconsejero de Cultura Lluís Puig lamentó en un tuit la decisión del ministerio: “Un puente más roto. ¿Así quieren restablecer el diálogo?”. Y reprochó al alcalde socialista de Lleida, Àngel Ros, el soporte de su partido a la aplicación del 155. También le acusó de incumplir la legislación catalana.

Por su parte, Jusèp Boya, director general de Patrimonio de la Generalitat, tras conocer la decisión del ministro a través de este diario, aseguró que jurídicamente no puede hacerse nada. “Más allá del recurso que se presentó la semana pasada por parte del consorcio del Museo de Lleida, no podemos hacer nada más. El ministro es el que, de forma impropia, tiene la firma”, aseguró.

“Es más que discutible que el ministro pueda ir en contra de una resolución firmada por un consejero anterior, pero estamos en el campo de los excesos del 155 y hay barra libre”, afirmó Boya. El director general dijo que no queda otra solución que “la resistencia civil”, y explicó: “Se envió un escrito, no un recurso (porque se nos prohibió hacerlo), al ministro y al juez, pero en esta situación no se puede hacer nada más”. “Me lo esperaba, porque conocía los movimientos que se habían hecho desde Aragón, en un momento en el que pesa más lo político que lo cultural”, añadió.

Para el alcalde de Villanueva de Sijena, Ildefonso Salillas, del Partido Aragónes, en cambio, la orden del ministro ha supuesto “una alegría inmensa”.

Las 44 piezas de Lleida no se entregaron en julio de 2016 cuando sí lo hicieron las 53 (51, porque dos están desaparecidas) que estaban depositadas en el Museo Nacional de Arte de Cataluña.

La sentencia de 2015 fue recurrida por la Generalitat a la Audiencia Provincial de Huesca y se espera, desde hace casi tres años, un pronunciamiento. El Museo de Lleida pidió la semana pasada que la Audiencia emitiera su sentencia. Desde este museo catalán se asegura que si la ejecución provisional se lleva a cabo y después se resuelve a favor de Cataluña “el daño podría ser irreversible y la tensión social innecesaria”.

Un largo pleito tras la venta de las monjas

1983, 1992 y 1994. Las monjas del monasterio de Sijena, desplazadas a Barcelona, vendieron a la Generalitat 97 piezas por 105 millones de pesetas (631.000 euros) y firmaron un convenio para depositar las pinturas murales de la sala capitular en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).

2015. Un juez de primera instancia de Huesca anula las compraventas considerando que se hicieron sin informar (como era preceptivo por estar catalogadas como bienes protegidos) al Ministerio de Justicia en 1983 ni al Gobierno de Aragón en 1992 y 1994. La Generalitat presentó un recurso de apelación a la Audiencia Provincial de Huesca que, casi tres años después, está aún por resolver.

2016. En mayo, el juez ordena a la Generalitat y al MNAC que trasladen los 97 objetos a Sijena. El 26 de julio llegaron al monasterio 51 (de los 53, dos están desaparecidos) depositados en el MNAC, pero los 44 del Museo de Lleida no, alegando que son piezas protegidas por leyes catalanas y, sobre todo, que la sentencia no es firme. En noviembre, el juez advirtió del uso de la fuerza para recuperarlas.

2017. En enero se abrió al público un espacio para mostrar en Sijena las 51 piezas devueltas. En julio, la Audiencia Provincial admite al Consorcio del Museo de Lleida como parte del pleito que recurrió también la sentencia.