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La jueza de Sijena pide el traslado a Zaragoza

Varapalo a las intenciones de Aragón de solucionar el pleito sobre los bienes del monasterio de forma rápida

Algunas de las obras conservadas en el Museo de Lleida.
Algunas de las obras conservadas en el Museo de Lleida.

Giro inesperado en la guerra abierta entre Aragón y Cataluña por los bienes del monasterio de Sijena. Ayer trascendió que Carmen Aznar, titular del juzgado de Instrucción número 1 de Huesca que ha protagonizado uno de los juicios más sonados vinculados con el patrimonio en España, pidió su traslado a la Audiencia de Zaragoza antes de verano y dejará en los próximos días su plaza de Huesca.

Los motivos de su petición no han trascendido pero a nadie se le escapa la presión a que ha estado sometida en los últimos meses por el gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Sijena que han pedido en más de 20 ocasiones que diera permiso a la fuerza pública para entrar en el Museo de Lleida para llevarse a Aragón los 44 objetos que se reclaman.

Ahora se ha sabido que cuando se le pedía que declarara lectivo el mes de agosto para llevar a cabo la incautación de las obras, ella ya tenía confirmado su traslado a la capital.

De todas formas, no será hasta el mes de enero cuando el sustituto de Aznar tome posesión de su cargo y no retome los asuntos que la jueza deja pendientes. También se apunta desde el Tribunal Superior de Justicia de Aragón que sea la jueza Silvia Ferreruela, titular del Juzgado número 2 de Huesca —que tiene entre su expedientes el juicio por las pinturas murales de la sala capitular de Sijena que también enfrentan a las dos comunidades— la que se haga cargo de forma interina del juzgado de su hasta ahora compañera.

En todo caso, el parón en el juzgado que se suma al que ya se ha vivido por el mes de agosto, da un respiro al Museo de Lleida y añade incertidumbre en Aragón que ven como el caso por Sijena no tendrá una solución inmediata, como desde allí se reclama.